Estos días sirven para disfrutar y recuperar fuerzas, pero también pueden convertirse en una pesadilla si las cosas se tuercen. Lo mejor: estar preparados y bien informados.

CÓMO RECLAMAR PASO A PASO

Lo primero que debe hacerse al plantear una reclamación ante una empresa, del tipo que sea, es establecer qué se quiere conseguir. Con ese objetivo claro -compensación económica, cambio de hotel, devolución de una señal- seguiremos estos pasos:

• Negociación. Antes que nada, hay que ver si es posible llegar a una solución amistosa. Hay que hablar con un responsable de la empresa, exponerle nuestras razones y hacerle ver, con educación y firmeza, que si no hay acuerdo emprenderemos otras vías.

• Mediación. Es el segundo paso. Lo mejor es dirigirse a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) dependiente del ayuntamiento de la localidad en la que hayamos tenido el problema. Allí hablaremos con un técnico en consumo que nos informará y que puede ponerse en contacto con la empresa para plantear nuestra pretensión y apoyarla con argumentos legales. El servicio es gratuito. Si no se logra un resultado aceptable, nos quedan aún dos vías. Pero hay que tener claro que son excluyentes, por lo que debe escogerse entre una u otra.

• Sistema Arbitral de Consumo. Es un modo extrajudicial de solución de conflictos. Sus ventajas: es gratuito, se tarda un máximo de cuatro meses en obtener una resolución y ésta es de ejecución obligada, por lo que tiene el mismo valor que una sentencia judicial. Pero también es un sistema voluntario para ambas partes, por lo que no puede recurrirse a él si la empresa ante la que se reclama no se halla previamente adherida al sistema o no acepta someterse a él en esa ocasión concreta.

• Vía judicial. Acudir a los tribunales es un recurso más lento y complejo, pero a veces no queda otra salida. Si la cuantía de la reclamación es inferior a 900 e, la demanda puede presentarse sin contar con abogado ni procurador, lo que abarata el proceso. En los juzgados hay formularios ya listos para causas de este tipo. Cuando se trata de una cantidad superior, la participación del abogado y el procurador es obligatoria, por lo que hay que analizar si merece la pena entablar un pleito.