La asesina de “Fuego en el cuerpo”, película dirigida por Lawrence Kasdan en 1981, es Kathleen Turner, metida en la piel de Matty Walter. Aquí, el triángulo amoroso se traza de forma parecida al de “Perdición”, de Billy Wilder. Ned Racine, un joven abogado que trabaja en una pequeña ciudad de Florida, se encuentra por casualidad con Matty, una mujer casada y cansada de su marido. Ocurre en un verano muy caluroso. El romance, que no tarda en fraguarse, es el camino hacia el crimen. Ambos planean el asesinato del esposo multimillonario, Edmund. O sea, desean quitarse del medio el problema y llenarse los bolsillos. En la pantalla, junto a Kathleen Turner, vemos a William Hurt, como hombre atrapado en las redes del desbocado amor, y a Ted Danson, como víctima. La Matty Walter de la Turner consigue ser esa mujer por la que todo hombre estaría dispuesto a matar. La química entre los dos amantes/asesinos hace saltar chispas y ofrece una historia tremendamente sexual, pero también sensual. El filme tiene el poder de los melodramas de los años 40, pero con la pasión y el fuego de los 80.