Ambos tipos de alojamiento cuentan con normativas específicas. Éstos son sus puntos más importantes:

APARTAMENTOS TURÍSTICOS

Su calidad y servicios dependen de la categoría, representada por el número de llaves, de una a cuatro. Hay algunos derechos que siempre son comunes, como el de utilizar gratis todas las instalaciones -piscina, juegos infantiles- o que los suministros básicos (luz, agua) estén incluidos en el precio. Pero la normativa es fundamentalmente autonómica, por que las condiciones de contratación pueden variar mucho. En algunas comunidades, el cliente que anula una reserva recupera gran parte de la señal; en otras, la empresa tiene libertad para imponer sus condiciones, por lo que probablemente no le devuelva nada. Es recomendable, por tanto, que quienes utilicen un alojamiento de este tipo consulten la legislación específica en la Consejería de Turismo.

HOTELES

Los servicios que podemos exigir dependen también de la categoría (de una cinco estrellas), que determina el tamaño mínimo de la habitación, la obligatoriedad de contar con aire acondicionado, el tamaño de la bañera... La normativa es también autonómica; si pensamos que nuestro hotel no cumple con las condiciones requeridas habrá que acudir igualmente a los servicios de turismo de la comunidad.