Los sufridores del ruido están amparados por la ley. La Constitución Española, la Declaración Universal de Derechos Humanos, directivas europeas, el Código Penal, el Código Civil, la Ley del Ruido, el Código Técnico de la Edificación, leyes autonómicas, ordenanzas municipales...Estas normas garantizan el derecho a no ser perturbados por el exceso de ruido. Descúbrelas.

• La ley ampara a los sufridores del ruido: la Constitución Española, la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención Europea de Derechos Humanos, directivas europeas, el Código Penal, el Código Civil, la Ley del Ruido, la Ley de Propiedad Horizontal, el Código Técnico de la Edificación, leyes autonómicas, ordenanzas municipales... Todas estas normas garantizan nuestro derecho a no ser perturbados por el exceso de ruido. El problema es que no se aplican, según el abogado especializado en contaminación acústica Beltrán Gambier.

El Reglamento de la Ley del Ruido (2003), que preveía multas de hasta 300.000 € para las infracciones graves, acaba de ser aprobado por el Consejo de Ministros. Sin embargo, los mapas urbanos del ruido que debían presentar 16 grandes ciudades siguen sin elaborarse.

• En esa misma sesión, el Consejo de Ministros aprobó otra normativa esperanzadora: el Real Decreto relativo al Código Técnico de la Edificación (2006). Esta norma obligará a los constructores a elevar el aislamiento acústico de la vivienda. Por ejemplo, los techos y paredes deben aislar del ruido aéreo (música, voces) 50 decibelios. Antes, el mínimo era de 45. También establece un máximo de reverberación –el tiempo que el sonido se mantiene en el aire– de 0,9 segundos en espacios de menor protección, como restaurantes, y a 0,5 segundos en otros más sensibles, como los colegios.

• El nivel de ruido permitido depende de la ciudad y la zona. Las ordenanzas municipales y las normas autonómicas fijan distintos límites en función del uso del suelo (residencial, sanitario, de ocio, cultural, industrial...). En Madrid, Cataluña y Andalucía, por ejemplo, por la noche no se deben superar los 30 decibelios en el interior de una vivienda. El nuevo Real Decreto también establece valores límite para cada zona y momento del día. Además, fijará un aislamiento entre viviendas anexas de 45 decibelios.