MODUS OPERANDI. “Las mujeres, casi siempre, actúan contra familiares, personas cercanas o al menos conocidas, y generalmente indefensas, como los niños. A diferencia de los asesinos masculinos, que son más impulsivos y optan por la estrangulación y por las armas blancas y de fuego para sentir la agonía de la víctima, una mujer planea el crimen a la perfección y prefiere asesinar de en silencio, lenta y segura”.

MÓVIL. “La venganza es un factor de importancia, y si va acompañada de un trastorno psicológico, una madre puede llegar a matar a sus hijos con tal de hacer el mayor daño posible a su marido y a su familia. Al contrario, la principal motivación del hombre que asesina es el deseo de dominar a su víctima, el sentirse poderoso y ver cómo una persona más débil le teme y se rinde a su autoridad”.

MATAR A UN HIJO. “En la inmensa mayoría de los casos que conocemos, la madre que mata a sus hijos se encontraba bajo los efectos de las drogas y el alcohol, o bien padecía un trastorno mental y en ese momento no estaba diagnosticada o no tomaba la medicación correspondiente”.

SÍNDROME DE MUNCHAUSEN POR PODERES. “Este terrible trastorno mental en una forma de abuso infantil en el que la madre simula o provoca en un niño sano síntomas de una enfermedad que no tiene, con el fin de que los médicos lo sometan a pruebas arriesgadas o dolorosas. Para engañar a los médicos, estas mujeres pueden realizar actos sádicos, como hacer que el niño ingiera fármacos para alterar su sistema nervioso, provocarle quemaduras o reacciones cutáneas... Si no se detecta, el niño puede fallecer”.

¿MUJER SACRIFICADA? “Aunque resulte increíble, lo que la agresora pretende es vender una imagen de madre sacrificada para llamar la atención y que se hable de ella como una buena mujer, ya que en todo momento permanece al lado del enfermo deshaciéndose en cuidados y simulando que sufre por partida doble las dolencias de su hijo”.

ASESINAR A LA MADRE. “El parricidio se da en menor frecuencia que el infanticidio. Uno de los principales motivos son los malos tratos: si un menor sufre continuas agresiones, humillaciones, abandono e, incluso, una educación demasiado estricta, puede desarrollar una personalidad violenta”.

EL CASO DE HILDEGART. “El comportamiento de Aurora nos recuerda a los casos de violencia de género, en los que un hombre asesina a su pareja porque quiere que sea sólo suya. A veces, esta actuación deriva en trastornos delirantes, que se caracterizan por percibir la realidad de manera errónea”.

OTRAS ASESINAS. “Lizzie Borden no sentía simpatía por su padre, demasiado autoritario, y menos por su madrastra. Descargó su frustración asesinándolos con un hacha. La historia de Juliet y Pauline es similar, provocada por el resentimiento hacia la madre de esta última”.

PARA SABER MÁS...


LIBROS
 
“Aurora de sangre: vida y muerte de Hildegart”. Eduardo de Guzmán. Mundo Actual de Ediciones, (1978). 
 “A mí no me doblega nada”. Rosa Cal. Edición do Castro, (1991). “La Virgen Roja”. Fernando Arrabal. Seix Barral (1987).

CINE
“Mi hija Hildegart” (1977), de Fernando Fernán Gómez.

WEB
www.adeguello.net.