Susana Laguna es psicóloga forense y criminóloga. En “El crimen es cosa de dos” nos habla de como actúan los asesinos en pareja, cuál es la posición de cada parte, la forma de actuar y su móvil más habitual.



EN COMPAÑÍA DE OTRO.
“La mayoría de las veces, las mujeres que matan junto a su pareja son cómplices o cooperadoras necesarias de sus compañeros. Raramente, son ellas las que planifican y controlan los asesinatos”.

ATRACCIÓN FATAL. “Ian Brady y Charles Manson son dos ejemplos de personalidades caracterizadas por fuertes rasgos psicopáticos. El psicópata se muestra amable, educado, locuaz y encantador. Puede llegar a ser muy atractivo y sabe a quién elegir para alimentar su propia imagen de grandiosidad: prefieren personalidades sumisas y dependientes, presas fáciles y manipulables, con la autoestima baja”.

MODUS OPERANDI. “Ellas ya no se limitan a suministrar veneno en dosis bajas para registrar el homicidio como muerte natural, pero el grado de violencia que despliega la mujer que mata sigue siendo menor que el del hombre. No suelen torturar a la víctima o desmembrarla. Sin embargo, en los casos que estamos tratando, la ejecución del crimen está sometida a las órdenes del compañero sentimental, por lo que es posible encontrar mujeres que emplean métodos característicos de asesinos en serie varones”.

EL MÓVIL. “Al contrario que ocurre en los hombres, el sexo no suele ser el móvil habitual; tampoco llegan a matar por el placer de matar. Hay excepciones: Susan Atkins, tras asesinar a Sharon Tate, confesó que “había sido la experiencia sexual más excitante de su vida”, pero es poco frecuente. Los motivos más comunes suelen ser económicos, de celos o una salida desesperada ante el maltrato o el abandono. En el caso de mujeres que asesinan junto a sus parejas, puede tratarse de una extraña y macabra muestra de amor hacia su compañero”.

SEXO Y SADISMO. “En los asesinos en serie masculinos, se dan estos componentes. Ian Brady estaba fascinado por Sade y sus relaciones con Myra fueron evolucionando hacia el sadismo y el masoquismo. Manson creó una “familia” donde había tres mujeres por cada hombre. Fred surtía a su mujer, Rose West, de hombres dotados, preferiblemente de raza negra, para que mantuvieran relaciones sexuales con ella mientras él miraba y filmaba los encuentros. El crimen en las mujeres no suele tener un móvil explícitamente sexual, a menos que sean manipuladas por su pareja”.

MATAR COMO UNA MUJER. “El modus operandi tiene una naturaleza funcional y tres objetivos: proteger la identidad del delincuente, consumar con éxito la agresión y facilitar la huida. Las mujeres, por su menor fuerza física, han optado tradicionalmente por métodos menos violentos o más discretos para alcanzar su meta. Al coparticipar con sus parejas, el trabajo se facilita y es posible ejercer una mayor violencia y deshacerse del cuerpo sin dejar rastro. Por esa razón, podemos encontrar métodos típicamente masculinos en estos crímeneres llevados a cabo por mujeres”.

PARA SABER MÁS...

LIBROS
 “La mente criminal”. Vicente Garrido. Temas de Hoy (2007).
“Manson, retrato de una familia”. Vicent Bugliosi. Bruguera (1976).

CINE
“Corazones solitarios” (2007), de Todd Robinson, sobre los crímenes de Martha Beck y Ray Fernández.

WEB
www.todoasesinos.com.