Un recuerdo imborrable

Recuerdo que cuando solo tenía apenas 11 años mi madre empezó a darse cuenta de que tanto yo como mi hermana necesitábamos ya un TOP (aquel engaño de antaño que presagiaba ya el uso del sujetador). Para mi madre fue un trauma ver como sus dos hijas ya estaban dejando de ser niñas.. Pues coincidió que en una visita a Madrid mi madre nos metió a las 2 en Mark & Spencer y en la sección de lencería para babys divisó un top blanco con encaje y puntillitas muy mono. La verdad es que mi hermana y yo nos emocionamos y nos sentimos super mujeres, fue un gran momento en nuestras vidas que jamás olvidaremos......sobre todo porque al llegar a casa nuestro hermano mayor decidió quemarlos con un mechero.