Una buena idea, intuición y amor por lo natural. No necesitaron más para ver que algunos alimentos eran una oportunidad de negocio 100% rentable y 100% femenina.

Dirigir tu propia empresa tiene mucho de planificación, arrojo y esfuerzo, una aventura que busca cumplir un sueño y, en muchos casos, conciliar mejor trabajo y vida personal. La mayoría de las emprendedoras españolas, el 82,9%, ha optado por el sector servicios, y la gastronomía se ha convertido en la actividad preferente: no requiere grandes inversiones, aún hay mucho por inventar e internet ha abierto la oferta a todo tipo de novedades. ¿Requisitos? Saber atraer y diferenciarse, y tener iniciativa y conocimientos en gestión empresarial para que el proyecto sea sostenible, viable y próspero. Las oportunidades están ahí, esperando: en el mar, el vino, el agua, la cerveza... Un universo donde la sensibilidad femenina se ha convertido en una ventaja competitiva.