Es una de las mujeres fuertes del PP, la que ha logrado los mejores resultados del partido en Cataluña. Una política de vocación que no dudó al tomar su decisión más difícil: ser madre soltera. Descubrimos su faceta más íntima en esta entrevista exclusiva.

En un primer momento uno no sabe si tiene bien aprendida la lección o le sale así
, de natural. Y es que, profesión obliga, los periodistas vamos buscando la trampa tras la pose de simpatía, la carta marcada que se esconde en la sonrisa de cada político, las intenciones ocultas. Si existen, no he sabido encontrarlas.

Eso sí, la presidenta del PP catalán sabe cómo y dónde colocar su mensaje, el del partido –liderazgo, cambio–, aunque se le escapan dos pasiones que salpican la entrevista: Mariano Rajoy y su hijo Manuel, de tres años. Él fue la decisión más dolorosa y difícil de su vida: “Tenerlo sola, como madre soltera, porque no encontraba un hombre que pudiera hacer de padre y se me acababa el tiempo”. Aunque antes de llegar a Manuel y a Rajoy, caemos en la trampa de los que vemos por primera vez en persona a alguien que sale en la tele. “Eres mucho más delgada”, me dice ella. “Y tú mucho más joven y alta”, respondo. De ahí saltamos a George Clooney –“Mi sobrina se lo encontró el otro día y menuda decepción, qué bajito”, dice– y a los cotilleos de la tele, porque ha estado unos días enferma sin salir de casa. Y llegamos a la misma conclusión: la edad es cruel para las mujeres y más para las que tienen vida pública.

 Mujer hoy. Los políticos parecen ganar credibilidad con las canas, pero, ¿y las mujeres?

Alicia Sánchez Camacho
. Cuando eres joven, porque te ven muy joven, algo que a un hombre no le dirían. Y cuado somos mayores, es más demérito que un hombre. Gente como Soraya Sáenz de Santamaría, o yo misma, hemos recibido muchas críticas. Pero cuando llegamos y lo demostramos nos consolidamos más.

Cuando Soraya o usted lleguen a una edad como la que tienen, por ejemplo, Rajoy o Zapatero, ¿seguirán en puestos de responsabilidad?

¡Espero no seguir! Tengo otros objetivos en la vida. Hay muchas mujeres en el PP con la edad de Rajoy y siguen en cargos relevantes. Mariano ha sabido hacer muy bien un cambio generacional. Y hacer un partido en el que estamos orgullosos de lo que somos.

Y el camino de Alicia Sánchez-Camacho, ¿cuál es?


De momento, en Cataluña. He conseguido, como dice Rajoy, un antes y un después de las elecciones del 28 de noviembre, pero nos queda hacer que la gente vea que somos un partido de Gobierno, de centro-derecha, liberal, catalán y también español.

Desde que es presidenta del PP catalán, el partido ha pasado a ser la tercera fuerza política. ¿Nota el cambio de actitud de la gente?


Un cambio muy importante. Por la calle me dan ánimos, me dicen que me han votado, que lo estoy haciendo bien. Eso no había pasado nunca. La gente se ha desacomplejado.

¿Qué ha aportado usted?


Proximidad, sencillez y naturalidad, porque el PP estaba encasillado como distante. Ser una líder natural y próxima le gusta a la gente, porque quieren que sus políticos sean como ellos.

A veces la hemos visto mirar a Rajoy, si me permite, casi deslumbrada.


¡Ja, ja, ja! Lo admiro mucho y le agradezco que se haya dejado la piel en Cataluña. Y no tengo ningún problema en demostrarlo. Usted empezó en política por casualidad. Le propusieron ir de número uno del PP en Girona, pensando que era imposible que saliera. Estaba en Estados Unidos, de agregada en Naciones Unidas, y me pidieron que viniera, pero no regresé ni para desmontar mi casa.

¿Qué ha aprendido durante estos años en la política?

Que es importante callar, decir lo que tienes que decir, confiar en buenos equipos. Y la importancia de la imagen. Mi equipo me ha enseñado a no hablar rápido, no lanzar muchas ideas, sonreír más…

¿Cambios físicos también?

Chorradas como aclararme el pelo. O la sonrisa: tenía los dientes mal y ahora sonrío mejor. Aunque escriben cosas absurdas. Todo lo que haces siendo mujer, y sobre todo en el PP, lo exageran más.

Su hijo de tres años nació por inseminación artificial. ¿Cómo lleva un trabajo tan absorbente con ser madre y padre?

Al principio contraté a una mujer 24 horas, pero yo me levantaba todas las noches. He hecho entrevistas encerrada en la habitación, sentada en una banqueta, aguantando la puerta para que Manuel no se despertara. Más de una vez se le ha escuchado de fondo: “Mamá, mamá”. A veces digo a mi equipo que desvíe llamadas, que sean conscientes de que soy madre soltera.

¿Uno de los momentos más complicados fue el polémico folleto contra los inmigrantes de su partido en Badalona?

¡Nadie tiene que darme lecciones de inmigración! Mis padres estuvieron 30 años en Marruecos y mis hermanas han nacido todas allí. ¡Para que vengan ahora a hacerme el discurso populista!

En estos años en política, ¿ha aprendido a no decir toda la verdad?

Intento decir casi siempre toda la verdad, incluso a Rajoy. Le hago las reflexiones más sinceras, a favor y en contra.

¿Y qué le dice? Porque un líder suele estar rodeado de pelotas.

Agradece la sinceridad. Cuando sea presidente será una sorpresa para muchos. No puedo desvelar lo que hará, pero es un hombre con gran sentido de Estado. La Historia lo colocará en su sitio. Ha hecho un gran sacrificio y se ha jugado mucho. Aguantar lo que ha aguantado no es fácil. Por eso lo admiro.

Y ahora está de precampaña para las municipales. Usted lleva a su hijo a los mítines.

Lo llevo en el viaje y luego se queda con alguien, pero al menos ese rato está conmigo, porque si no, no lo vería en toda la semana. Lo he tenido para ser su madre y no para que lo cuiden otros.

¿Y si lo hiciera un hombre?

La conciliación es de todos y sería bueno que los políticos empezaran a llevar a sus hijos a los mítines. En los actos de partido pongo guarderías.

¿Le ha dicho a su hijo que vuelve a estar en campaña?

Uy... los sábados que me he ido ha dicho: “Mamá, ¿no habían acabado las elecciones?”. Pero sabe que él es la prioridad, aunque no pueda dedicarle tiempo. Antes él lo pasaba muy mal, no entendía por qué me iba. Ahora sí.

¿Cómo lo logró?

Tuve que llevarlo al médico porque tenía problemas.

¿Qué tipo de problemas?

De atención, de psico-motricidad: me iba y se traumatizaba. Tenía una excesiva dependencia de mí. El psicólogo y el neurólogo decían que tenía un sentimiento de abandono: cuando me voy, a mi hijo lo abandona su familia. No es que se quede con su padre y siga en su entorno, es que tiene que ir a casa de unos tíos y para él es complicado. Ahora ya lo entiende mejor y hay días en los que, cuando me voy, me dice: “Yo voy contigo al PP de Cataluña”.

Le estará cogiendo manía a Rajoy...

¡Ja, ja, ja! En un acto le dijo todo serio: “Mi mamá se queda conmigo, Rajoy; mi mamá es mía”.

¿A ustedes, como familia, les ha afectado también la crisis?


¡Y tanto! Me he reducido el sueldo y, aunque tengo un sueldo privilegiado, hemos reducido gastos. A Manuel le explico que cuando mamá va a trabajar es porque hemos de tener euros para pagar su comida, su colegio... y para cuentos. Le insisto en que lo importante no es que yo trabaje mucho, sino que le quiero. Y él lo repite: “Lo importante en la familia es el amor”. Con él soy muy reflexiva: cuando hace algo mal me siento a razonar y sabe que debe pedir perdón.

¿No le ha pedido un padre?

Todavía no. Gracias a Dios todavía no, pero lo hará.

¿Y qué le dirá?

Pues será muy difícil. Le diré la verdad, pero cuando lo pueda entender. Para mí es difícil educar en soledad.

¿Fue difícil tomar la decisión de ser madre soltera?

Fue doloroso asumir que no podía dar a mi hijo la familia tradicional en la que he vivido. Pero no por eso iba a renunciar a un hijo. Fue una decisión difícil. Y el camino para tenerlo, más.

¿Cree que se la ha entendido?

A veces no se ha juzgado correctamente, como si fuera una decisión alegre. Apuré hasta el último momento a ver si llegaba la pareja. Y con 38 años no podía esperar.

Pero eso puede chocar con algunas ideas de su partido.

En el PP es importante el derecho a la vida, que se ha priorizado sobre ser madre soltera, aunque parezca una contradicción. Uno de los objetivos de mi vida es que mi hijo tenga un padre, pero ahora no tengo tiempo ni fuerzas de buscar uno. Yo no concebí tener a mi hijo como madre soltera permanente.

¿Por qué cree que usted, madre soltera, es diferente o tiene más derechos que, por ejemplo, una mujer homosexual que quiera ser madre?


Mi concepción de familia es otra. Yo no hubiera tenido un hijo si mi pareja fuera mujer. Creo en la figura de padre y madre.

Dice que busca un padre para Manuel, ¿es más complicado encontrarlo siendo una mujer con poder?

¡Ja, ja, ja! Es probable. Pero en mi vida personal soy una mujer con instinto de protección. Es cierto que encontrar pareja es uno de los handicaps para las mujeres con puestos de responsabilidad.

¿Se ha encontrado alguna vez con una relación así, con un hombre al que no le gustara mucho ser menos poderoso que usted?

Yo... yooo, sí [risas]. Sí. Ahora espero encontrar un compañero de vida, un compañero de viaje es muy importante.

¿Si Mariano le dice ven, lo deja todo?

Mariano ya tiene a mucha gente en Madrid. Se lo pregunto de otra manera: ¿renunciaría a dar el salto político a Madrid para tener a su hijo aquí, en su entorno? Mi hijo es la prioridad máxima y con eso te lo digo todo.