¿Por qué si estamos muy cansadas no podemos conciliar el sueño? ¿Por qué tras un día de estrés y mucho trabajo dentro y fuera nos tiramos finalmente a la cama y no podemos dormir? ¿Qué podemos hacer para poder dormir toda la noche?

Todas las personas que hemos pasado por esto hemos probado un sin fin de remedios, entre ellos los de nuestras abuelas quienes recomendaban un buen vaso de leche caliente o una infusión de manzanilla, para conseguir una noche de sueño ininterrumpido.

La clave es la melatonina. Un sustancia química que es liberada de forma natural por nuestro cerebro para comunicarle a nuestro reloj interno que es hora de ir a dormir.

Hay varios alimentos con grandes dosis de melatonina de los que podemos abusar para despedirnos del insomnio, y evitar si queremos pasar la noche en blanco. El magnesio y el potasio también nos pueden ayudar. A su vez, los hidratos de carbono aumentan la producción de insulina por lo que cualquier alimento que contenga hidratos nos ayudará a conciliar el sueño al acelerar la liberación tanto de triptófano como de serotonina.

El top de los alimentos amigos del sueño son:

  1. Las cerezas tienen un nivel muy alto de melatonina, de hecho son uno de los únicos alimentos que tienen una fuente tan alta de forma natural. Algunos nutricionistas recomiendan comer cerezas aproximadamente una hora antes de acostarse, para que la melatonina se libere y ayude al cerebro y al cuerpo a dormir.
  2. Los plátanos son una fuente muy rica tanto de magnesio como de potasio. Además, contienen el aminoácido L-triptófano, una fuente excelente de serotonina y melatonina.
  3. Una rebanada de pan tostado es un bocado de placer a la hora de acostarse así como un fuente de hidratos de carbono. Comer un trozo de pan tostado ¡a secas! aumentará la producción de insulina lo que nos inducirá al sueño.
  4. Un tazón de leche caliente tiene las mismas virtudes que comer un plátano porque libera de forma natural serotonina y nos ayuda a relajarnos. La leche es también muy rica en calcio, que también ayuda a conciliar el sueño así como el calor, que ejerce un efecto calmante.