Los tipos de insomnio

  • Aunque este trastorno únicamente suele concebirse como la dificultad para iniciar el sueño, lo cierto es que puede aparecer de varias formas.

Hay dos principalmente.

1. El llamado insomnio primario se produce cuando la causa que lo provoca no se identifica fácilmente o no está asociada a ninguna otra enfermedad. Entre estos trastornos se encuentra el generado, en la mayoría de los casos, por situaciones de estrés.

Otras causas habituales son: el alcohol la ansiedad o el café. El ‘jet-lag’ es otro ejemplo que se produce cuando el sueño es normal pero el sujeto presenta dificultad para ajustarlo a una nueva franja horaria, como ocurre tras algunos viajes. Las personas que sufren de insomnio primario tienden a mantenerse pensando en dormir lo suficiente. Cuanto más tratan de dormir, mayor es la sensación de frustración y angustia, y más difícil se torna conciliar el sueño.

2. El insomnio secundario, por otra parte, aparece como consecuencia de diferentes causas, tales como una enfermedad, un trastorno mental, el consumo de ciertas sustancias o medicamentos.

Este tipo de insomnio es un síntoma o efecto secundario de algún otro problema.

La depresión es la causa principal de insomnio secundario. Si el médico y el paciente pueden descifrar la enfermedad subyacente, su tratamiento es a menudo más productivo que atacar el insomnio directamente.

El insomnio asociado a enfermedades psiquiátricas representa un 40% de los trastornos.