Paco Montero, periodista “freelance”(40 años): "He decidido vender mi ático, no por que quiera, sino por necesidad. A los 40 años y con tres hijos, se nos ha quedado pequeño y el plantearse cambiar a una vivienda más grande es complicado. Los bancos son el ogro de los cuentos: todos te ofrecen buenos productos pero a pagar en 40 años (por lo menos), da igual que lleves 16 trabajando con ellos. Por suerte, mi mujer es fija en su empresa, ya que yo, al ser autónomo, no ofrezco toda la garantía que un banco necesita. ¿Casa nueva? ¿De segunda mano? Ahí empieza a complicarse más la cosa. Una nueva es más cara y tiene menos metros; una de segunda mano sale algo más barata y grande, pero a reformar. En definitiva, es una difícil decisión para sumar a la crisis de los 40... años de pago".


LA EXPERTA OPINA

 
“Los cambios de su unidad familiar obligan a Paco a buscar una vivienda. La especulación, la iniciativa privada desaforada y la posesión de bienes y servicios crean una falta de bienes imprescindibles que inciden en un menor desarrollo económico de las familias. Es necesario replantearse nuevos modelos de vida para compatibilizar una posesión suficiente de riqueza en unas condiciones adecuadas para las familias. Una mujer sopesaría más los pros y los contras y, probablemente por las repercusiones emocionales, tardaría más en llegar a una solución efectiva”.