"Pienso que nos morimos sin saber exactamente qué es eso de la felicidad. A mi edad, no creo en esa palabra. De vez en cuando hay momentos en los que sientes bienestar, donde encuentras la armonía con lo que estás viviendo, pero esas ocasiones son más complejas que la simple felicidad. Realmente, resulta muy difícil hablar de este sentimiento sin utilizar la ironía. Las palabras son siempre muy engañosas".