Juan Tomás Sánchez, promotor de ventas (38 años):  "Decidir si vivir en pareja o pasar por el Juzgado para casarme me platea muchas inseguridades. Me considero una persona aburguesada, acomodada y con muchos vicios adquiridos: el egoísmo de la edad, la dedicación excesiva al trabajo... Creo que lo más adecuado es, primero, convivir en pareja durante algún tiempo y formalizar legalmente la relación un poco más adelante, para luego tener hijos, que es lo que me provoca más dudas. Creo que el sistema social en el que vivimos hoy restringe cada vez más nuestra libertad. Por otro lado, es cierto que me considero un privilegiado al poder afrontar una hipoteca en solitario, lo que me lleva a dedicar más horas a mi trabajo para hacer frente a este gasto y mantener el nivel de vida social que deseo, sin tener que estar pendiente de si a mi pareja o a mis hijos les falta algo".


LA EXPERTA OPINA


“La inseguridad de algunos varones parece una constante en la toma de decisiones, así como el miedo al compromiso. Si este juicio lo hubiera hecho una mujer, hubiera primado en su enfoque los rasgos de su experiencia familiar y su proyección en la relación de pareja y con los hijos, no dentro de una perspectiva de confrontación con la sociedad, sino desde un punto de vista de compatibilidad, con el fin de que el desarrollo de sus facultades como madre no minusvaloraran su trayectoria profesional y personal. La mujer se realiza también dentro del marco de la familia, mientras que el varón establece un handicap a la hora de desarrollarse profesional y personalmente si cuenta con cargas familiares”.