Puede ser importante saber que las preguntas que se hacen en la cama reciben pocas respuestas sinceras. Sin embargo, la comunicación y la sinceridad respecto a los temas de alcoba dentro de la pareja, debería ser un elemento imprescindible para conseguir el buen funcionamiento de la vida sexual.

Justo antes de que la temperatura alcance el punto de no retorno en la habitación, y sobre todo a la hora de decidir si conviene o no usar un preservativo, algunas personas mienten.

Cuando preguntan a sus parejas si han tomado precauciones y se han preocupado siempre de que sus relaciones sexuales hayan sido seguras, no suelen decir la verdad.

Pues bien, de acuerdo con un informe realizado por expertos en esta cuestión de la Universidad de Illinois, quizá no merezca la pena perder el tiempo en escuchar la contestación, ya que, generalmente, muchas de las respuestas que se dan en la cama son mentiras descomunales.

Aunque la mayoría de los encuestados en dicho estudio conocía perfectamente los riesgos e implicaciones que entrañaban sus mentiras, afirmaban que acabaron engañando a sus parejas aunque, en cambio, éstas creían casi siempre que les estaban diciendo la verdad.

En entrevistas con 166 graduados de la Universidad de Illinois, los expertos descubrieron que los estudiantes mentían bien porque no querían perder a su nueva pareja o bien porque temían perder la oportunidad de disfrutar del sexo en esa ocasión.

Los investigadores han descubierto también que los individuos que engañaron en el pasado respecto de su actitud a la hora de practicar sexo seguro tienen muchas más probabilidades de seguir mintiendo y sometiendo a sus parejas a riesgos de salud serios.

A la vista de los datos, los expertos recomiendan practicar sexo seguro en todas las ocasiones, sin molestarse en preguntar a la pareja respecto de sus hábitos anteriores ni embarcarse en discusiones que, como revelan las estadísticas, tienen el riesgo de no conducir a la verdad.