Amelia Serrano Gil, esteticista (44 años): "En una relación lo primero que llega es la comodidad y después la rutina, pero una cosa siempre lleva a la otra. Si lo único que puedes compartir con tu chico es el “tumbing” en el sofá, es que algo muy importante está fallando. Por culpa de la rutina en la pareja se instala la monotonía y eso te lleva a perder las ilusiones y, al final, a quedarte sin esperanzas. Creo que, cuando una pareja cae en la rutina, en la mayoría de los casos suele deberse más al carácter de las personas que la componen que a la edad. No se trata de falta de energía. Yo me siento muy joven y me gustaría que en mi pareja hubiera más entusiasmo y alegría, porque eso siempre te estimula para hacer cosas diferentes y enfrentarte a nuevos retos. Pero realmente es muy difícil porque la realidad es que los hombres tienen mucha pachorra y las mujeres nos acabamos cansando de tirar siempre del carro".

EL EXPERTO OPINA

"La rutina llega porque no pasa nada que insufle emoción a la vida en pareja. "Para mantenerse ilusionada, necesita variación de estímulos –dice el psicólogo Antonio Bolinches–. Se empieza por decir “estamos bien sin hacer nada”, luego se pasa al “no tengo ganas de hacer nada” y al final aparece el “no tenemos nada que hacer”. Y esa falta de ilusión por una acción común suele conducir, con frecuencia, a la búsqueda de alicientes externos”.