A veces me quedo callada mirándote. Miro tus labios con deseo de besarlos. No encuentro palabras para describirte lo que siento cuando estoy a tu lado.

Quiero abrazarte como si fuera la última vez, quiero mirarte eternamente y pasar cada segundo de mi vida junto a ti.

Sé que dicen que soy joven para amar pero, ¿acaso un corazón Joven no tiene derecho a amar y ser amado? ¿No puedo soñar con el paraíso de tu boca?

Y pensarán que duraremos poco, por eso de que somos jóvenes y aún no sabemos nada de la vida, pero ya llevamos un año y casi cinco meses, y luchamos por estar juntos, soñamos con un futuro, que aún lejano, nos depara la vida.

Y habrá baches y obstáculos que saltaremos cogidos de la mano. Nos queda mucho camino por recorrer juntos y sólo siento ganas de decirte que mi camino será el tuyo y el tuyo será el mío.

Dirán que somos soñadores y algo optimistas pensando que juntos formaremos una familia, que juntos pasaremos los momentos más importantes de nuestra vida pero, ¿Qué mas da lo que nos digan si no entienden nada, si no saben lo que sentimos?

Me gustaría que entendieras con todo esto, que no importa lo que se ponga en el camino, que seguiremos adelante y cada día con más optimismo.

Hoy, al irme de tú casa, después de pasar un día sabático tumbados en el sofá leyendo una revista y viendo un partido de fútbol, casi me echo a llorar pensando que no pasaríamos la noche juntos, y es que me duele tanto separarme de tus brazos, de tu pecho, de tu mirada y hasta de tu colonia ¡Qué huele tan perfecta!

Aún nos quedan muchos años para vivir juntos pero eso hace que cada día luche más por conseguirlo.

Sólo quiero despertarme cada mañana y verte abrazado a mi cuerpo como si fuera un osito de peluche, entonces el cuento de hadas se habrá hecho realidad.