Te mostramos todo lo que debes saber para poder manejarte en el sofisticado mundo del cabello.

A

Ahuecado de raíz:
es un moldeado ligero y suave, que como su nombre indica, ahueca la raíz, aporta volumen y movimiento. Perfecto para los cabellos muy lisos y pegados.
Albinismo: se trata de una anomalía genética que comporta una ausencia total de pigmentación de la piel, el cabello y de todo el sistema piloso. Es poco frecuente, de hecho, sólo uno de cada 20.000 europeos es albino.
Alopecia androgénica: en esta caída anormal del cabello, que afecta tanto a mujeres como hombres, juega un papel decisivo la genética. En la mujer se manifiesta en una reducción difusa de la densidad del cabello en toda la parte superior del cuero cabelludo, mientras que en los hombres lo hace en la coronilla. En las féminas, suele coincidir con la pérdida de estrógenos, provocada por la menopausia, en que el cabello se debilita y se vuelve más fino. También provoca la caída del cabello la anemia sub-clínica que implica una carencia de hierro, muy frecuente en mujeres con reglas abundantes.

B

Balayage: o barrido. Consiste en una coloración parcial con mechas de contraste para dar relieve y movimiento al corte. Se aplica el producto sobre algunos mechones, generalmente de la zona frontal y superior de la cabeza. Debe realizarse respetando la dirección que tenga el peinado final.

C

Canas:
son cabellos sin pigmentación, debido a que, conforme envejecemos, disminuye progresivamente la actividad de la melanina, pigmento responsable del color del cabello. La genética tiene mucho que ver con la edad en la que empiezan a aparecer las canas.
Cepillos: los mejores son los de cerdas naturales de jabalí. Aquellos cuyas púas terminan en forma redondeada reducen la electricidad estática.
Coloración directa: permite añadir reflejos al color natural del cabello. No contiene amoniaco ni oxidante y, por lo tanto, no aclara el cabello, sólo lo colorea en el mismo tono o en tonos un poco más oscuros. Dura de seis a ocho lavados. Oculta los cabellos blancos, siempre que no haya muchos y que estén muy repartidos.
Coloración permanente: se trata de una oxidación que decolora y colorea simultáneamente, mezclando dos productos: el que contiene los precursores de color y el oxidante. Colorea muy claro, en el mismo tono o más oscuro. Cubre los cabellos canos y añade reflejos. No se va con los lavados, por lo que el efecto raíz es inevitable y hay que retocar conforme crece el pelo.
Coloración semi-permanente: son productos cuyos resultados de color desaparecen progresivamente con los lavados, de modo que, finalmente, el pelo vuelve a recuperar su color inicial, tras unos seis lavados. También se la conoce como coloración tono sobre tono y apenas contiene amoniaco. Al ser del mismo tono que el color de la base, el efecto raíz no existe. Disimula las primeras canas, pero no las cubre por completo.
Coloración temporal o fugaz: colorea muy ligeramente el cabello, no oxidante, y desaparece con el primer lavado. Se utiliza para dar un toque final o personalizar una coloración permanente o semipermanente, para aportar brillo o para quitar el amarillo de los cabellos blancos. No cubre las canas.
Caspa: es una alteración del cuero cabelludo que se caracteriza por un aumento anormal de la descamación de la piel que se haya debajo del cabello. Según estudios realizados por H&S, un 70% de la población adulta afirma haber tenido caspa alguna vez en su vida, afectando casi por igual a hombres y mujeres.
Ceramidas: son unos lípidos complejos, fundamentales para la cohesión de la cutícula, que hacen que el cabello sea más resistente.
Cutícula: es la capa externa del pelo que lo protege de las agresiones. Está formada por células córneas superpuestas en capas, como las escamas de un pez. Cuando la cutícula se daña, el pelo pierde brillo y se abren las puntas.

D

Decapage:
consiste en eliminar total o parcialmente el tinte. Esta operación es más delicada que una decoloración porque requiere mucha atención en la vigilancia del tiempo de exposición y una elección cuidadosa del tipo de decapante.
Decoloración: eliminar total o parcialmente el color natural del cabello y prepararlo para darle un color mucho más claro. Hay tres grados de decoloración: ligera, media o fuerte y muy fuerte, en función de los productos que se empleen. Así, en la decoloración ligera se mezcla un oxidante con un producto amoniacal; en la media o fuerte se añade además un polvo que contiene persulfatos y en la muy fuerte se mezcla un oxidante con un polvo con alto porcentaje de persulfatos y de agentes alcalinos. Las sales de persulfatos son compuestos químicos inorgánicos que en peluquería se utilizan como decolorantes del cabello.
Degradado: es el corte a capas, también denominado capeado. Curiosamente, a los cabellos finos, les aligera el peso del pelo y les realza el volumen. Pero en pelos rizados y con mucho pelo, les provoca el efecto contrario, les quita volumen.
Desfilado: consiste en rasgar exclusivamente las puntas del cabello con una tijera o navaja para que queden más finas y ligeras y, así, tengan más movimiento. El desfilado con tijera se realiza sobre mechones más grandes y el resultado es marcado y escalonado. Cuando se realiza a navaja queda menos definido.

E

Electricidad estática: suele producirse en cabellos secos y finos, como resultado de la fricción que se produce al cepillar o secar el pelo o también cuando una prenda de ropa roza la cabeza. Para evitarla, utiliza acondicionadores o espuma que, además, te dejarán el pelo suave. Otra forma de impedir que el pelo se electrice es aplicar un poco de laca sobre el cepillo o peine y después, pásalo con suavidad por el cabello.
Espuma: da cuerpo a la mayoría de los peinados, pero son especialmente útiles para los cabellos finos porque les aportan volumen. Para conseguirlo, ponte un poco de espuma en la palma de la mano y masajea las raíces antes de utilizar el secador de mano. Si lo que quieres es más cuerpo, pon espuma en la parte media y en las puntas y luego, utiliza el secador.
Estrés: junto a las situaciones de angustia personal, los estados emocionales desagradables, como por ejemplo el fallecimiento de un ser querido y cierto tipo de enfermedades, el estrés es uno de los factores que interviene en la salud del cabello y que puede provocar su caída o acelerar la calvicie.

F

Fijación:
es una manera de mantener el peinado gracias a la utilización de productos específicos como las lacas, los geles, ceras, las gomas y las espumas.

G

Geles: son el relevo de las gominas y los hay de diferentes fijaciones, desde las más suaves y ligeras a las extra fuertes. Para un look efecto mojado, se aplican sobre el cabello húmedo. Y en seco, para bajar los volúmenes desmesurados. Los geles son perfectos para aplicar en las puntas y así, acentuar los cabellos cortos despuntados.

H

Horquillas:
ahora que llega el buen tiempo es el momento adecuado para lucir, tanto en las melenas como en los cabello cortos, horquillas de inspiración primaveral: con adornos de mariposas, flores, libélulas... pero es imprescindible que lleven piezas de strass. ¡Irás a la última!
Henna: es un tinte vegetal que se obtiene de un arbusto, la alheña, cuyas hojas, secas y trituradas, producen un polvo amarillo verdoso. Este producto se utiliza en coloración para dar al cabello reflejos cálidos, en tonos naranjas y cobrizos, consiguiendo un efecto muy natural.
Hidratación: la falta de humedad altera la suavidad y la alineación de las fibras del pelo, evitando que la luz se refleje en él. Además, en los ambientes que normalmente nos rodean, con calefacción en invierno y aire acondicionado en verano, el pelo se reseca, se vuelve más quebradizo y las puntas se abren con más facilidad. En estos casos, es muy importante aplicar, al menos una vez a la semana, una mascarilla hidratante o un tratamiento intensivo que le haga recuperar al cabello la hidratación perdida. También la exposición solar hace que el pelo, progresivamente, se debilite y deshidrate. Así, igual que proteges la piel del sol, lo mismo tienes que hace con el cabello y mantenerlo hidratado y protegido de la acción de los ultravioleta. Si no, lo lamentarás.