Principales causas de la celulitis (I)

  • Para vencer a tu enemigo, debes primero conocerlo bien. Descubre qué es lo que favorece la aparición de la celulitis y podrás luchar contra ella de la manera más eficaz.

• Mala circulación

El enemigo se halla dentro de nosotras. El buen funcionamiento de la circulación sanguínea es uno de los factores más importantes. Si la sangre no encuentra el camino libre para transportar el alimento y eliminar, a su vez, las sustancias de desecho, se produce un estancamiento de toxinas que favorece el encharcamiento de los tejidos. Y, en consecuencia, se abona el terreno para la piel de naranja.

Para mejorarla, se pueden seguir todos los consejos que se ofrecen a continuación, así como tomar complementos alimentarios que la mejoran, como los extractos de castaño de Indias, de ruscus o de hiedra, entre otros.

• Estrógenos
 
Estas hormonas son las encargadas de la distribución de la grasa en el organismo femenino, y su tendencia natural es llevarla a las caderas y a las piernas. Esto se traduce en que cada gramo de más tiende a acumularse entre la cintura y los muslos. Además, los estrógenos aumentan la permeabilidad de los vasos sanguíneos y de los canales linfáticos, lo que favorece la aparición de la celulitis, y dan ese aspecto esponjoso, tan característico del tejido de la piel de naranja. Es precisamente su influencia lo que puede contribuir a que en épocas en las que vivimos revoluciones hormonales, como la adolescencia o el embarazo, o debido a la utilización de determinados anticonceptivos orales, aumente la celulitis. Es también muy normal que ésta disminuya durante la menopausia.

• Falta de ejercicio

El sedentarismo es amigo íntimo de la celulitis. En los países donde la bicicleta es uno de los medios más comunes de transporte, como sucede en Holanda, Suecia, Alemania o Dinamarca, las piernas femeninas suelen ser más tersas. Al poner el cuerpo en marcha, se activa la circulación, se acelera el metabolismo y se consume más energía, por lo que la grasa se acumula en menor medida y las toxinas se ven arrastradas por esa sangre que bombea a toda marcha.

•Deshidratación

La mejor recomendación es beber, al menos, dos litros de agua al día. Basta con recordar que aproximadamente el 70 por ciento del organismo es líquido para darse cuenta de su importancia. Si al cuerpo le falta hidratación, se convierte en una especie de papel secante y, en vez de eliminar toxinas, se queda con todas. De ahí la importancia de beber, para que, como en unas tuberías en perfecto estado, el sistema de arrastre funcione de forma correcta

•Estrés y aburrimiento

Cuando el cuerpo se encuentra en alerta, los sistemas circulatorio y digestivo funcionan peor, lo que se traduce en la acumulación de toxinas. A esto, se suma la acción negativa del estrés causado por el aburrimiento o la desesperanza, que provoca el aumento de una hormona llamada cortisol. Su aparición se traduce en un gusto desmesurado por los dulces, lo que desemboca en celulitis. Para combatirlo, nada como las técnicas de relajación, que contribuyen a calmar el cuerpo y la mente, y tienen efectos positivos mucho más importantes que el ataque contra la celulitis.

•Deportes fuertes

Esto quizás suene a contradicción, pero de la misma forma que el sedentarismo contribuye a la formación de celulitis, el ejercicio de alto impacto, como el step o el aeróbic intenso, pueden acentuar este fenómeno, especialmente si no se lleva un calzado adecuado, capaz de absorber el rebote. La razón es el golpe contra el suelo, que al ser brusco contribuye a congestionar las zonas donde la circulación es defectuosa. Son mejores los deportes de bajo impacto, como la bicicleta estática, la cinta rodante, el aquaeróbic o la natación.