Siempre quiso ser actriz, aunque su capacidad de autocrítica le impide ver sus propias películas. Ha pasado una década desde que interpretara a la protagonista de “Titanic”, el papel que tanta fama y quebraderos de cabeza trajo a su vida (ha llegado a definir esa etapa como “aterradora”), pero hoy irradia la imagen de una mujer contenta con lo que ha conseguido. Su último reto es ser la nueva imagen del perfume más romántico: Trésor de Lancôme.

¿Cómo es la vida de una auténtica estrella de cine, capaz de ganar seis millones de libras por rodaje? Veamos: bienvenidos al mundo de una mujer hermosa, galardonada en su trabajo, hija de actores, amiga de Johnny Depp y Emma Thompson, esposa de un director de cine (Sam Mendes), con un matrimonio fallido a sus espaldas y, lo que es más importante a sus propios ojos, madre de dos pequeños llenos de vitalidad y energía, Mia, de seis años, y Joe, de tres. “Me encanta ser madre. No vivo más que para mis hijos. Desde el punto de vista emocional, la maternidad nos da acceso a un mundo completamente diferente del cual no sospechábamos su existencia. Das a luz y te entregan a tu bebé, pero también te dan esa llave mágica que te permitirá abrir un baúl lleno de tesoros, que te desborda con emociones que nunca antes habías sentido. Es la cosa más maravillosa del mundo”.

Hoy Kate Winslet es una de esos rostros del cine internacional que consiguen que la gente compre una entrada de cine y le dedique dos horas de su vida para emocionarse con las historias que sus personajes encarnan. Consciente del camino que ha recorrido, disfruta con los pies en la tierra de este momento dulce y capea la fama convirtiéndose en una abanderada de la normalidad y la sensatez. “Tengo trabajo, me gusta lo que hago, estoy en una situación en la que la gente me reclama y he tenido la oportunidad de hacer unos papeles increíbles. Estoy a gusto conmigo misma, con mi trabajo y con mi vida. No siento la necesidad de cambiar para realizar esos sueños. Cuando era más joven, era más sensible a la presión. Hollywood es un mundo gigantesco, difícil y atado a la imagen, pero estoy convencida de que los papeles que he interpretado los he logrado gracias a mi talento y esto me ha dado esta gran confianza en mí misma... Aunque en la víspera de un rodaje siempre tengo la impresión de que no conseguiré hacerlo bien”.

UNA NUEVA META

Las dudas no debieron permanecer demasiado tiempo en el corazón de la actriz cuando se enfrentó a su último reto: ser la nueva imagen del perfume Trésor de Lancôme. Una ocasión única que ha permitido a la actriz estrenarse en el mundo de la publicidad protagonizando un anuncio con historia de amor y marco incomparable incluidos: las calles de París. “He podido pasearme y visitar las librerías antiguas. Ha sido formidable porque el papel que estoy preparando para mi próxima película es el de una mujer que desea visitar esta ciudad. Ella decide, con su marido, que deben cambiar de vida, dar un giro. Y tiene la genial idea de mudarse a París. El hecho de haber podido ver la ciudad bajo un ángulo tan real y romántico como el del rodaje de Trésor me ha permitido enriquecer al personaje que interpreto. He sido una privilegiada”.

ENCUENTRO EN EL PUENTE DE LAS ARTES

El nuevo anuncio de Trésor, dirigido por Peter Lindbergh, es como la fragancia de Lancôme, un tesoro. “Este perfume es una celebración del amor”, explica Winslet. “Al preparar mi personaje, tenía la impresión de que esta mujer, a pesar de todas las historias amorosas que debía haber vivido, no había experimentado nada similar a lo que le está sucediendo. Todos hemos sido esa persona alguna vez. El reencuentro final en el Puente de las Artes es de lo más romántico”, concluye.