El tiempo es un lujo y a duras penas conseguimos hacer un hueco en la agenda para acudir a la peluquería. Eso sí, cuando estamos allí, hacemos realidad nuestros deseos. Y es que ninguna estamos contentas con nuestro pelo. La que lo tiene corto, lo quiere largo y se pone extensiones. El rizo más cerrado se alisa con los nuevos sistemas termales japoneses. La morena se transforma en rubia y el pelo apagado se ilumina con reflejos. Pero una vez en casa te asalta la duda de cómo prolongar estos buenos resultados. No te preocupes que te vamos a contar cómo conseguirlo.