Primero fueron los aceites para el cuerpo y para el pelo, y ahora son para el rostro. Incluso para las pieles grasas, los aceites están en alza. ¿El motivo? Aportan nutrición extra, aumentan la luminosidad, suavizan las líneas de expresión y su aplicación constituye una experiencia relajante y muy agradable para los sentidos.

Los aceites para el rostro están cada vez más de moda. Si aún no los usas, vamos a tratar de convencerte de sus beneficios para que te animes a incluirlos en tu rutina de belleza. Tengas la piel grasa, mixta, seca o sensible, hay un aceite para ti. En primer lugar debes saber que hablamos de aceites esenciales y no vegetales, esos que asociamos con un masaje relajante en un spa. Los aceites esenciales presentan sustancias no grasas muy volátiles que penetran a niveles más profundos que, por ejemplo, una crema. En realidad son aceites secos que se absorben rápidamente por eso no aportan grasa a la piel.

El proceso de fabricación de estos aceites es muy laborioso y, en muchos casos, es artesanal, por lo que su precio suele ser alto, aunque encontrarás productos para todos los bolsillos. Además debes tener en cuenta que solo necesitas unas gotas, es decir, el producto que elijas te va a durar mucho tiempo.

Beneficios de los aceites esenciales para la piel
- Penetran en las capas más profundas de la piel, ayudando en la regeneración y restableciendo a largo plazo el equilibrio de la epidermis, según los laboratorios Darphin.
- Afinan y suavizan las líneas de expresión, gracias a su efecto antioxidante, por lo tanto ayudan a retrasar el envejecimiento de la piel.
- Aumentan la luminosidad del rostro.
- Aportan un extra de nutrición.
- Tonifican la piel.
- Su textura y aroma incitan a la relajación mental.

Cómo aplicar los aceites en el rostro
Como te hemos dicho, necesitas muy poca cantidad, normalmente 4/5 gotas son suficientes para el rostro y el cuello. Los expertos de Darphin creen que es muy importante "oler el producto antes de aplicarlo, inspirando su fragancia con los ojos cerrados; así nuestra pituitaria preparará la piel para recibir los beneficios de los aceites esenciales y el arte de la aromaterapia. Ayudando a liberar impurezas, oxigenando los tejidos y favoreciendo la sensación de relajación". Sigue estos pasos para su correcta aplicación:
- Calienta en las manos el aceite con una fricción suave.
- Sobre el rostro, previamente limpio, realiza un masaje ascendente y en círculos. Finaliza con ligeras presiones que faciliten el drenaje y la penetración.
- Para un tratamiento con efecto flash, añade unas gotitas a tu tratamiento habitual.
- Si tienes la piel muy seca, aplícate unas gotas antes de la base de maquillaje para conseguir un resultado más uniforme.
- Si quieres conseguir un toque de luminosidad rápido, un par de gotas en las mejillas.
- Y para zonas concretas, puntualmente resecas, aplica una gota.

En el ritual de belleza, el aceite se debe aplicar, mejor por la noche, aunque hay algunos que se pueden utilizar indistintamente, e incluso los hay exclusivos de día. Respecto al orden de aplicación, sobre la piel limpia, después del tónico o agua micelar, y antes del sérum o crema. A continuación sigue con tus productos habituales.

Hay una gran variedad de aceites, lo normal es que las fórmulas comercializas incluyan una mezcla de varios de ellos (jojoba, argán, rosa mosqueta, almendras, lavanda…) y en general todos sirven para cualquier tipo de piel. En la galería superior tienes una selección de las últimas novedades en aceites faciales. ¿Te hemos convencido para que lo añadas a tu ritual de belleza? ¡Tu piel lo agradecerá!