Si la piel no bebe, se apaga. Si la piel no se hidrata, envejece. Defiende tu epidermis de las agresiones y entiende por qué la cosmética depende 100% de la magia del H2O.

"Una buena hidratante y un protector solar". Este es el único secreto de las mujeres más envidiadas del planeta cuando se les pregunta por sus trucos de belleza. Ninguna menciona fórmulas anti-edad o cremas milagrosas para el contorno de ojos. ¿Mienten? Probablemente no, y únicamente están bien asesoradas por dermatólogos de renombre. Porque en eso –y sin que sirva de precedente– todos los especialistas están
de acuerdo. La hidratación es la clave de la belleza y una piel deshidratada es incapaz de luchar contra el paso del tiempo.

Como explica el doctor Jorge Soto, Coordinador del Grupo de Dermatología Cosmética de la AEDV, "algunos objetivos de la industria cosmética, como mejorar la textura de la piel, incrementar su luminosidad o disminuir las arrugas finas están en el fondo relacionados con la capacidad de hidratar la piel. Analizar los mecanismos por los que la piel puede hidratarse es acercarse al núcleo de la cosmética".

Cuestión de actitud, ¿activa o pasiva?

Hidratar la piel es fácil. Basta con extender cualquier crema para que de manera inmediata las células se la beban y apaguen su sed. Lo difícil es mantener la hidratación en en el interior de las células. Y ahí es donde se libra la batalla por la excelencia cosmética. Todas hemos oído hablar de los ingredientes 'top' a la hora de calmar la sed de la piel (ceramidas, glicerina, vitaminas del grupo B, lípidos vegetales…) y, salvo recientes incorporaciones a la lista como el ácido hialurónico o el descubrimiento de ciertas plantas y flores con insospechadas propiedades hidratantes, poco ha cambiado el vademécum de la hidratación.

La investigación actual se mueve en otro sentido: el de la hidratación activa, que trabaja sobre la vehiculización de los activos y la estimulación de nuestros propios mecanismos de hidratación. Hace dos años, las acuaporinas revolucionaron el universo de la hidratación y los cosméticos que las introdujeron en su discurso se convirtieron en los 'best-sellers' de la temporada. No es de extrañar. Su descubrimiento le valió un premio Nobel a Peter Agre en el año 2003. No se trataba de un ingrediente más que las firmas comenzaran a introducir en sus formulaciones hidratantes. Las acuaporinas son las 'tuberías' de la epidermis, unas proteínas huecas que forman una micro red que favorece la circulación del agua de una célula a otra garantizando una hidratación continua. La clave del éxito radicaba en la capacidad para identificarlas y actuar sobre ellas. Y se consiguió, aunque hubo que esperar algunos años, hasta el 2010, cuando se empezaron a comercializar cosméticos que las contenían.

Filagrina, quédate con el término

Última vuelta tuerca. En el reciente Curso de Dermatología para Residentes organizado por el Grupo de Dermatología Cosmética y Terapéutica de la AEDV, una de las ponencias que más atrajo la atención fue la que versó sobre esta proteína y los últimos descubrimientos que la ligan a la hidratación de la piel. El doctor Onofre Sanmartín, Profesor de Dermatología de la Universidad Católica de Valencia, fue el encargado de detallar su funcionamiento. "El llamado factor hidratante natural es el mecanismo más importante para conservar la humedad en el estrato córneo. Éste está formado por un conjunto de moléculas hidrosolubles presentes en los espacios del estrato córneo y en la superficie de la piel. Y se trata de unas sustancias que se forman fundamentalmente a partir de la llamada filagrina, una proteína esencial en la formación adecuada de la queratina de la epidermis que permite que sus filamentos se adhieran unos a otros, dando lugar a una estructura compacta". 

¿Tengo la piel seca o deshidratada? 

No es lo mismo. La piel seca es la que carece de lípidos, suele ser fina y sufre sequedad crónica. La piel deshidratada, por el contrario, puede ser hasta de naturaleza grasa, de lo que carece es de agua, tiene dificultades para retener la humedad y sus señas de identidad son la falta de elasticidad y la pérdida de luminosidad. La deshidratación es un hecho puntual y el 100% de la población lo sufrirá al menos una vez en la vida. Pero, ¿cómo se mide la hidratación? Una cosa es la percepción individual, que se refleja en expresiones como "me tira". Suele aproximarse bastante a la realidad pero, en líneas generales, se puede hablar de una piel deshidratada con unos niveles de agua por debajo del 60%. La piel seca también se queja. El test Acouskin graba el ruido de la superficie cutánea antes, durante y después de la aplicación de un producto hidratante para determinar los niveles de hidratación de la piel.

Arrugas de deshidratación, ¿son reversibles? 

Sienten preferencia por la zona de los pómulos y el contorno de los ojos. Quizá no te asuste tener unos niveles de hidratación por debajo de los normales, pero si te decimos que ese problema se traduce en forma de arrugas que podrían quedarse para siempre en la piel, puede que cambies de opinión. Estas son las únicas arrugas reversibles y depende de nosotras que desaparezcan o no.

¿Existe la hidratante perfecta?  

Como señala la doctora Rosa Ortega, Profesora Titular de Dermatología de la Universidad de Granada, se deben combinar cuatro tipos de ingredientes activos en los productos de cuidado de la piel para restaurar su equilibrio:

  • Sustancias de acción hidroscópica que retengan el agua de una forma duradera. Las más utilizadas son la glicerina, sorbitol y propilenglicol.
  • Sustancias de interacción química. Éstas favorecen la unión del agua a las proteínas de la membrana celular y son capaces de retener el agua dentro de las células de la capa más superficial. Los ingredientes más activos son la urea y los alfahidroxiácidos.
  • Sustancias que impidan que el agua se evapore. La vaselina, la lanolina y la cera de abeja son las más comunes.
  • En la actualidad también se están empleando con éxito otras sustancias activas como el colágeno, el ácido hialurónico, ceramidas, vitaminas (B, A, carotenos, E, C, H y D). Pero, ¿basta con crear una formulación magistral con estos ingredientes? No es tan fácil, el éxito de un producto reside en la capacidad para llegar a las capas inferiores de la piel y uno de los ingredientes estrella de la temporada, el ácido hialurónico, sirve para explicar a la perfección la importancia de una correcta vehiculización.
Ácido hialurónico, ¿entra o no entra? 

Es el ingrediente esencial para la hidratación de los tejidos ya que 'imanta' las moléculas del agua. Los médicos estéticos se sirven de las agujas para posicionarlo en el interior de la arruga. La cosmética, sin embargo, tiene que tirar de la nanotecnología. El peso molecular es la clave, pero además, se trabaja para crear otras formas de presentación. La firma La Roche-Posay presume de tener el ácido hialurónico fragmentado, que penetra sin problemas y de forma profunda en la piel para conseguir una acción dirigida.

Las cifras claras
  • La piel se deshidrata cuando el nivel de humedad en el aire disminuye, y si éste baja de 80º ya es un agravio cutáneo en toda regla.La pérdida de agua de la piel se duplica cada vez que la temperatura aumenta 10ºC.
  • El frío no es el peor enemigo de la hidratación. El aire acondicionado sin embargo, sí provoca sequedad en la capa externa de la piel.
  • Un bronceado intenso también deshidrata la piel porque se produce una evaporación excesiva del agua que ésta contiene.
  • El tabaco disminuye el riego bascular y el abastecimiento de agua por parte de las células.
  • La piel de la mujer contiene menores reservas de agua que la del hombre.