Noches de alcohol y riesgo

No sé si te has fijado, pero desde Sexo en Nueva York, es difícil ver una serie en la que las chicas no aparezcan con una copa de vino en la mano. En el país de los refrescos con azúcar, las chicas se han pasado al vino como bebida social y te explican las diferencias entre un Shiraz y un Pinot Noir (variedades must ahora) con la misma soltura que te hablan de unos Louboutin o unos Jimmy Choo.

Te estarás diciendo que lo de tomar vino de marca y en copa mola por aquí desde hace tiempo y que, en cuanto a las marcas, cualquier chica te citaría sin problemas cuatro de las ginebras más cool. El problema es que, tanto aquí como allí, muchas chicas empiezan a beber como si las calorías del alcohol no contaran. Una encuesta de la Royal Society for Public Healh (RSPH) del Reino Unido concluye diciendo que “la gente mira cada vez más las etiquetas de los alimentos para ver las calorías de cada ración, pero pasa totalmente de las que se mete en el cuerpo los fines de semana”. Lo que no dice la encuesta es que no nos lo ponen fácil. ¡Ya puedes buscar en las etiquetas de las bebidas alcohólicas, que no encontrarás por ningún lado información sobre calorías!

Vamos, pues, a calcularlas: una copa de vino de unos 200 ml tiene unas 120 calorías; una cerveza de 250 ml, unas 150; un gin tonic, margarita o mojito, de 200 para arriba. Solo tres de estas últimas bebidas -un total muy posible en una noche larga- suman al menos ¡¡600 calorías!!

La parte positiva del vino, la cerveza o la sidra -bebidas no destiladas- es que combinan contenidos de alcohol moderados con nutrientes protectores del vegetal del que proceden: la uva en el caso del vino; los cereales y el lúpulo, en la cerveza; la manzana, en la sidra. Los científicos te explicarán que la combinación bajo contenido de alcohol/antioxidantes y otros nutrientes protectores ayuda a mantener las arterias despejadas y a prevenir muchos problemas de salud, eso sí, siempre que no se superen los límites de alcohol recomendados (el equivalente a una copa de vino al día para las mujeres y dos para los hombres).

Lo malo de las ginebras, aguardientes y destilados en general es que están vacíos de nutrientes y tienen muchísimo alcohol. Si tomas alcohol en exceso y de forma habitual, estarás acumulando grasa en la zona del abdomen (¡la más peligrosa de todas para la salud!) y aumentando el riesgo de problemas físicos (desde tumores a hígado graso) y mentales (perdida de memoria y capacidad de reacción, depresión, irritabilidad…), ello por no hablar de los efectos nefastos del alcohol en el feto en desarrollo.

Estos trucos puede ayudarte a 'socializar' sin pasarte con el alcohol:
- Bebe siempre un gran vaso de agua antes de salir de casa.
- No bebas alcohol con el estómago vacío.
- Cuando estés de copas, asegúrate de tener siempre a mano agua fresca para poder calmar la sed sin alcohol.
- Aprende a beber con tragos cortos.
- Infórmate sobre vinos o cervezas con bajo contenido en alcohol o sin alcohol.
- Alterna bebidas sin alcohol con alcohólicas. (Una que a mí me encanta es el agua de Vichy con zumo de limón, un trozo de piel de limón y unos cubitos de hielo, en copa grande.)

Autora Marisol Guisasola

Experta en nutrición y salud

Marisol Guisasola
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Autora Marisol Guisasola

Experta en nutrición y salud

Marisol Guisasola

Marisol Guisasola Ortiz de Villalba es licenciada en Ciencias de la Información. Experta de referencia en temas de Nutrición y Salud en Mujer hoy desde su fundación en 1999, ha ocupado puestos de dirección en diversas revistas femeninas y colaborado con los más importantes diarios y revistas españolas y extranjeras. Es también autora del libro 'La dieta holística', escrito con el aval y colaboración de la Clínica Universidad de Navarra. Premio Boehringer Ingelheim al Periodismo en Medicina, ha recibido además el Premio Francia de Gastronomía y Chevalier de la Association Internationale des Maîtres-Conseils en Gastronomie.