Sexo, peso y cintura, tu abdomen interviene en tu satisfacción sexual

  • El nivel de grasa abdominal interviene en el grado de satisfacción en tus encuentros sexuales, tanto si eres chico como si eres chica.

Atrae a los hombres, es objeto de deseo para las mujeres y señal de bajo riesgo cardiovascular para los médicos. Te estoy hablando de la cintura estrecha. Hace ya meses, un estudio escocés añadía otra "propiedad" a los cuerpos reloj de arena: cuanto más fina la cintura femenina, menos probabilidades de que el hombre tenga un fallo de erección (el temido "gatillazo").

"La relación tiene sentido en términos de supervivencia de la especie, esa pulsión tan firmemente inscrita en nuestros genes", explican los expertos. "La obesidad, y sobre todo la abdominal, aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedad coronaria e ictus, entre otros problemas de salud, y eso supone un peligro a la hora de asegurar la descendencia".

Para valorar la función sexual de los hombres, los investigadores utilizaron el Índice Internacional de Función Eréctil. A la vez, vieron con cuánta frecuencia tenían relaciones sexuales los participantes (700 hombres checos de entre 35 y 65 años). Aunque a nadie extrañó que los que menos problemas de "rendimiento" tenían fueran los hombres jóvenes con parejas jóvenes, sí sorprendió ver que también rendían más y mejor los hombres cuya pareja femenina -cualquiera que fuera su edad- tenía la cintura estrecha. "Incluso, estos eran los más satisfechos sexualmente", aclaran los investigadores.

Además de influir negativamente en el rendimiento masculino, la grasa abdominal tiene otro efecto en la mujer: reduce el propio deseo a nivel hormonal. "Hay que decir que los hombres tampoco se libran de los efectos nocivos de la obesidad abdominal", insisten en aclarar los expertos. "Cuanto mayor la barriga, menor su satisfacción sexual". Son "amigas íntimas" de la obesidad abdominal las harinas refinadas, los azúcares añadidos, las grasas trans, el alcohol y el sedentarismo.

Sin embargo, no hace falta que pases hambre para reducir cintura. Solo tienes que aumentar la proporción de alimentos frescos, reducir al máximo la de alimentos procesados y salir a caminar, bailar, nadar o hacer el deporte que más te guste.

Autora Marisol Guisasola

Experta en nutrición y salud

Marisol Guisasola
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Autora Marisol Guisasola

Experta en nutrición y salud

Marisol Guisasola

Marisol Guisasola Ortiz de Villalba es licenciada en Ciencias de la Información. Experta de referencia en temas de Nutrición y Salud en Mujer hoy desde su fundación en 1999, ha ocupado puestos de dirección en diversas revistas femeninas y colaborado con los más importantes diarios y revistas españolas y extranjeras. Es también autora del libro 'La dieta holística', escrito con el aval y colaboración de la Clínica Universidad de Navarra. Premio Boehringer Ingelheim al Periodismo en Medicina, ha recibido además el Premio Francia de Gastronomía y Chevalier de la Association Internationale des Maîtres-Conseils en Gastronomie.