Viajar es saber dónde ir pero también saber dónde no ir. En mis viajes a Asia he pasado decenas de veces por el aeropuerto internacional de Kuala Lumpur, uno de los más importantes de la zona. Nunca paré en la ciudad y en mi último gran viaje , me picó la curiosidad. Gran error. 

Kuala Lumpur es un lugar completamente prescindible desde mi punto de vista. Es una ciudad difícil, no demasiado bonita, con una zona turística llena de bares de copas para echar a correr. Esa fue mi impresión. Paré en Kuala Lumpur dos noches y me sobraron 40 horas de estancia. Pero… Y es un "pero" muy importante, pude ver Las Petronas. 

Las Torres Petronas fueron los edificios más altos del mundo entre 1998 y 2003. Ahora ocupan el noveno lugar en esa lista en la que los países árabes rascan el cielo por encima de todos y se afanan además, en seguir superando record tras record. Las Petronas siguen siendo las torres gemelas más altas del mundo y tienen 88 pisos y 452 metros de altura.  Son el símbolo de Malasia, un símbolo de poder y orgullo que impresiona.   

He querido pararme en ellas en este post porque muchos viajeros planifican una parada para ver las torres aprovechando una escala en su periplo hacia el sudeste asiático y se encuentran con el 'chasco' de tener que dar la vuelta porque hay que reservar la visita. Todavía recuerdo a un turista americano gritando en los sótanos donde se encuentra la recepción porque había sacado a toda su familia del aeropuerto y el equipo de seguridad de Las Petronas no le permitía entrar. Sus gritos de poco sirvieron porque nunca lo logró.

Es cierto que si haces cola a primerísima hora de la mañana, puedes tener suerte y encontrar un turno en el que encajar pero te aconsejo que reserves tu visita a las torres en su página web para no quedarte en la puerta. 

La visita merece mucho la pena. La verdad es que Las Torres son espectaculares. Dos monstruos de hormigón armado, acero y vidrio que te dejan sin respiración. Uno de los mayores atractivos de la visita es cruzar la pasarela que las une y que el cine hizo famosa en la película La trampa con Catherine Zeta Jones y Sean Connery.  

Desde las ventanas de Las Petronas el mundo se ve diminuto. Viajar te hace sentirte muy pequeño pero Las Petronas te llevan un poquito más allá: te convierten en alguien casi microscópico y el mundo a ras de suelo se transforma en una especie de maqueta.

Por lo tanto, no recomiendo Kuala Lumpur como destino pero sí una visita rápida a las Petronas. Nosotros nos alojamos en un barrio malísimo, en un hotel de chiste y muy friki pero conseguimos estas vistas de Las Petronas desde el ventanal de la habitación. A veces, las mayores sorpresas no están en los hoteles cinco estrellas. Los aventureros también encontramos recompensas que no tienen precio porque casi nadie sabe que existen.

 

Raquel Sánchez Silva Comerse el mundo

Periodista, presentadora y escritora.

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Raquel Sánchez Silva Comerse el mundo

Periodista, presentadora y escritora.

Comerse el mundo

"Comerse el mundo" es el título de este blog porque es pura filosofía de vida. En este lugar en el que vamos a encontrarnos quiero comunicaros, por encima de todo, los beneficios de mirar a este mundo con ganas de devorarlo para evolucionar, aprender, cambiar y experimentar todo lo bueno de la vida. Espero poder proponeros planes, ideas, soluciones, cambios, riesgos y experiencias que nos unan en un hambre común: conocer, sentir y vivir al máximo respetando a todos y queriendo siempre ser un poco mejores. Bienvenidos, comensales.

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