Quedo a tomar un café con el director de 'Las ovejas no pierden el tren', Álvaro Fernández Armero. Tenemos amigos comunes y nos conocemos desde hace tiempo. Un día antes de este encuentro fui al cine Palafox en la sesión de tarde y disfruté como una niña viendo las vidas que conozco y muchos detalles de la mía en pantalla grande.

Álvaro es el mago de la naturalidad, eso tan contundente que yo llamo "lo que podría pasarle a cualquieraW·. Vuelve a demostrarlo en esta historia que es también la nuestra…por mucho que, por momentos, nos avergüence y por eso mismo…nos haga reír.  

Grabé esa charla en una cafetería a media mañana. Podéis escucharla completa o leer lo más destacado de ella. Y después… ¡id a ver la película! Merece mucho la pena.  

- Ayer fui al cine por ti y no es la primera vez...

- Muy bien…

- Hablan de tu cine como el cine de lo cotidiano…reírse de la vida de todos los días…

- Cuanto más pequeñito sea el humor, más me gusta y por pequeño quiero decir cuanto más escarbe en detalles de la  gente, cómo hablamos, las cosas que decimos o no decimos, cómo las comunicamos.. Eso es lo que me provoca auténtica emoción cuando lo encuentro. 

- En cualquier caso, creo que es más complejo que la pura observación de lo cotidiano…Es casi la risa nerviosa que nos entra al reconocernos tan ridículos a veces…una especie de pudor, de vergüenza…

- Sí y además son comedias con un trasfondo  trágico siempre, eso a veces, va a la contra de la comedia. Yo me acuerdo  cuando era pequeño, recuerdo una comida familiar, tenía 7 años y estaba jugando con un camión…Mi madre cuenta que dije de repente "esta familia esta haciendo aguas" ¡un niño diciendo algo así!, imagina el silencio que se hizo ( risas)… 

- Situaciones que nos pueden resultar familiares y también comportamientos…Desde luego, conozco a más de una mujer, entre las que me incluyo, que se sentirán puntualmente identificadas con Inma Cuesta… 

- Yo creo que al espectador le gusta verse identificado y creo que en el cine español no es algo que busquemos demasiado: retratos  generacionales o naturalistas. Y creo que eso, bien hecho, llega porque  a la gente le toca muchísimo…

- También llega porque no lo trabajas como una caricatura y ahora estoy hablando del papel de Candela Peña… 

- Lo de Candela es otra cosa que me gusta hacer en las películas. No hago un cine costumbrista al cien por cien, me gusta dar un punto,  darle un giro...El personaje de Candela está llevado al límite pero es  reconocible al máximo.

- Hay estereotipos absolutamente necesarios…(tanto personales como situaciones casi "mapa") La comida familiar, la borrachera con un hermano, la conversación de los chicos, la cuñada alocada, el periodista deportivo únicamente interesado en el sexo, la guapa obsesiva, el artista triste, escritor-campo-novela…Y ahora te pregunto: ¿Necesarios para el humor y la vida?  

- Creo que en ese sentido en la película  destaco el periodismo, todos los personajes tienen ese tipo de  profesiones liberales poco definidas de hoy en día en las que la  seguridad es cero...

- ¿De qué estación parte Las ovejas nunca pierden el tren?  

Parte de dos sensaciones. Hay una imagen en la película que sí he vivido yo. Yo tenía una casa de fin de semana con esa cosa bucólica del campo y recuerdo estar con mi hijo atardeciendo, con frío, el sonido de las cadenas del columpio, la bruma...y pensé " esto es un poco de peli de miedo" esa mezcla de bucólico y desapacible y empecé a tirar de ese hilo...Y también otra sensación: esa sensación de frustración. Todo el mundo está ahora en un momento de "Qué hago, hacia dónde tiro, me reinvento, no me reinvento...Ya no importas como antes".  

- Escribes y diriges…Hay muchos amigos que reconozco en esa película pero me cuesta reconocer a mis amigas. ¿Es una película más masculina que femenina en realidad? ¿Alguna mujer te ayuda a escribir? 

- Pues es raro porque hago un cine más de chicas. Desde luego, si has visto más lo masculino no ha sido premeditado. Ha tenido que ver lo que he vivido, los perfiles de mis amigos... (En la película Raúl Arévalo llega a decir: "Prefiero estar mal en pareja que estar sólo", ¿os parece masculina esta reflexión o no?).

- Sin embargo, hay un criterio unisex: Un Peter Pan como el que interpreta Alberto San Juan es siempre patético… para todos.

- Alberto es un actorazo, cuando conecta es impresionante. A lo mejor con otro puedes tener problema de querer defender al personaje pero con Alberto no. Él te dice: ¿Es patético? Pues yo lo voy a hacer, incluso, más patético.

- Te felicito por la dirección de actores. Es espectacular.

- Y ¿en qué lo has notado?

- Me parece mucho más difícil interpretar desde lo que tenemos tan cerca, la normalidad…tu primo, tu amigo, tu vecino, podrían ser personajes de una película así… 

- Estas películas que hago se manejan en un terreno tan sutil, la diferencia entre acertar o fracasar es tan minúscula que todo se basa en los actores, cómo dicen cada frase, la entonación milimétrica...es muy matemático...Tú lo ves como algo que fluye normal como si hubieran puesto ahí la cámara pero hay un trabajo muy minucioso para matizar casi cada frase. 

- Trenes que se pierden y ya no regresan (no nos gusta); trenes que pasan sin que los esperaras… ¿Has querido llevarnos hacia la conclusión de que la vida es un enorme intercambiador?

- (Risas) …O nos han dicho que es eso. Estamos siempre proyectando oportunidades, situaciones vitales que tenemos que alcanzar y llega un punto en que es un poco agotador y frustrante... A veces, si  echamos la vista atrás, ese tren tan estupendo que perdimos, luego no era tan estupendo y fue mucho mejor coger el siguiente… 

- Y ¿ por qué el tren de lo agrícola?

- Sobre todo quería quitar de la ecuación los trenes y todo es más interesante. Si no se trata de coger trenes, la vida mola más, es menos agobiante. 

- Me ha encantado que en la comedia el menos gracioso forzado sea el señor de pueblo "el paleto"…Tú no has caído en ese estereotipo "cómico" Sr. Director… 

- Ese personaje fue cambiando sobre la marcha. Empezó como una especie de filósofo rural y al final se quedó en un hombre de pueblo que se aburre un poco y que quiere compañía, nada más...

- Nadie a quien le guste la comedia debería perderse esta película. Esa es mi recomendación pero ahora…convénceles tú… 

- Es una película en la que se van sentir identificados y eso puede ser una experiencia muy gratificante cuando uno va al cine. Es entretenida, es divertida y cala, te deja poso.

Raquel Sánchez Silva Comerse el mundo

Periodista, presentadora y escritora.

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"Comerse el mundo" es el título de este blog porque es pura filosofía de vida. En este lugar en el que vamos a encontrarnos quiero comunicaros, por encima de todo, los beneficios de mirar a este mundo con ganas de devorarlo para evolucionar, aprender, cambiar y experimentar todo lo bueno de la vida. Espero poder proponeros planes, ideas, soluciones, cambios, riesgos y experiencias que nos unan en un hambre común: conocer, sentir y vivir al máximo respetando a todos y queriendo siempre ser un poco mejores. Bienvenidos, comensales.

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