Para poder comerse el mundo es absolutamente fundamental coger fuerzas para lograrlo. Las flores me dan esa fuerza y esa alegría.

De vez en cuando, me acerco a ver a Dani en'Margarita se llama mi amor', una floristería del centro de Madrid que me saca una sonrisa nada más entrar. Flores frescas, montajes originales y en un local anexo: árboles y cáctus. En las floristerías siempre hay buena onda y lo noto porque la gente se saluda, una costumbre que a veces se pierde y con ella, un poco de nosotros mismos.


Y os propongo un truco que me dio Dani y que hace que las flores se queden conmigo más tiempo. Los ramos silvestres y algún tipo de flor como las hortensias secan muy bien. Cuando eso ocurre sólo tienes que quitarles todo el agua y hacer uso de un poco de laca para mantenerlas. Aquí van algunos ejemplos.

Raquel Sánchez Silva Comerse el mundo

Periodista, presentadora y escritora.

Comerse el mundo
+info
Raquel Sánchez Silva Comerse el mundo

Periodista, presentadora y escritora.

Comerse el mundo

"Comerse el mundo" es el título de este blog porque es pura filosofía de vida. En este lugar en el que vamos a encontrarnos quiero comunicaros, por encima de todo, los beneficios de mirar a este mundo con ganas de devorarlo para evolucionar, aprender, cambiar y experimentar todo lo bueno de la vida. Espero poder proponeros planes, ideas, soluciones, cambios, riesgos y experiencias que nos unan en un hambre común: conocer, sentir y vivir al máximo respetando a todos y queriendo siempre ser un poco mejores. Bienvenidos, comensales.

Instagram