Tenía 23 años y era obvio que estaba abrumada. 'Percy Jackson', la primera entrega de la saga adolescente inspirada en los personajes de la mitología griega, era la primera película importante de Alexandra Daddario. Sin demasiada piedad, el grupo de periodistas entre los que me encontraba durante una visita al rodaje en Vancouver, la interrogamos sobre su papel, sus comienzos, sus sueños... Ella contestaba titubeante, con frases cortas, sin querer meter la pata o hablar más de la cuenta.

La sombra de que la película pudiera convertirse en el nuevo 'Crepúsculo' o, incluso, en el nuevo 'Harry Potter', planeaba en el ambiente. "No sé lo que va a pasar después de esta película, no lo he pensado porque todo ha sido muy rápido. Sólo sé que con la fama tu vida puede cambiar, pero espero poder seguir haciendo mi vida normal", decía con muchísima cautela. Aquella película y su posterior secuela tuvieron cierto éxito en la taquilla, pero no convirtieron a Daddario en la próxima Emma Watson...

Su vida no cambió, como todo el mundo a su alrededor había vaticinado. Tampoco se convirtió en una estrella, pero al menos ahora, ya no era una actriz en paro.

Alexandra Daddario nació en Nueva York en 1986 y creció en el exclusivo Upper East Side neoyorquino. Supo pronto que quería ser actriz. Consiguió su primer papel en el culebrón de la televisión americana 'All my children'. Y después de hacerse con el personaje de Annabeth Chase –hija, por cierto, de la diosa Atenea– en la primera entrega de 'Percy Jackson', empezó a conseguir pequeños papeles en series como 'White Collar' o 'Parenthood'.

Cuatro años después de aquel encuentro en Vancouver, volví a ver a Daddario. Esta vez, en la pantalla de mi proyector. Me costó un momento reconocerla. Pero sus enormes ojos azules se olvidan con dificultad. Era el rollete del personaje de Woody Harrelson en 'True Detective', la serie revelación de la pasada temporada. Su desnudo integral en uno de los episodios dio muchísimo que hablar. Nada quedaba de aquella chica tímida e insegura que conocí en Vancouver. Poco después, Vanity Fair le dedicó un perfil acompañado de una foto en la que Daddario flotaba en una piscina con unos tacones de aguja por único atuendo. Ha nacido una 'sex symbol', pensé.

Su papel en 'True detective', aunque breve, ha cambiado su carrera. Y no tiene que ver con aquel polémico desnudo, sino con la capacidad dramática que Daddario demostró en unos pocos capítulos. Ahora, su teléfono no para de sonar. Después de haber protagoniza la comedia de terror Burying the ex, que se estrenó hace un par de meses en el Festival de Venecia, la actriz tiene año un interesante por delante. Será la estrella de la película romántica 'The Choice', basada en una de las novelas mermelada de Nicholas Sparks. Y luego cambiará radicalmente de registro en 'San Andrés', cine de palomitas y catástrofes (esta vez toca terremotos) en el que acompañará al maestro del género de acción Dwayne Johnson.

Y por si eso fuera poco, según acaba de publicar 'Deadline', Daddario está entre las candidatas finales para el papel de la súper heroína del universo Marvel Jessica Jones, cuya adaptación producirá 'Netflix'. Este es sin duda su momento. Puede que ahora sí la vida de Alexandra Daddario esté a punto de cambiar.

Autora La espía

Mi código postal: 90210. Mi trabajo: espiar a mis famosísimos vecinos de mi barrio y aledaños.

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Te cuento lo que se dice en los pasillos de los estudios de cine y TV, los hoteles de lujo y los restaurantes de moda de Los Ángeles, la única ciudad capaz de ser decadente de día y glamurosa de noche.