Después de semanas escuchando una y otra vez aquello de "¡¿Todavía no has empezado a mirar vestidos?!", el pasado jueves empecé mi nueva aventura. Sin ninguna idea preconcebida y con mucha ilusión, mi primera parada fue en Jesús Peiró.  

Entre gasas, transparencias y chantilly, no pude evitar mirar cada uno de los vestidos que tenían expuestos en la tienda, así como el catálogo con todos los modelos de la temporada 2013. Dado que era mi primera toma de contacto, tanto Irene, la directora de la tienda, como el resto de personal, me mostraron todas las novedades, al tiempo que me dieron interesantes consejos a tener en cuenta, que ya os los iré contando en los próximos posts...

Lo primero que me conquistó fue la variedad de diseños que había. Cualquier novia podría encontrar ahí su vestido perfecto. Desde los más llamativos hasta los más discretos, con cuellos, tejidos, formas y volúmenes para todos los gustos. Me enamoré de unos diez modelos diferentes, ¡por fin un lugar en el que el 90% de la colección no eran palabras de honor!. Y es que, como me comentó Merche Segarra, diseñadora de Jesús Peiró: "cada vez nos piden más manga, había cierto cansancio del escote palabra de honor que era muy comercial". De ahí que las propuestas de esta temporada sean mucho más delicadas, llenas de pequeños detalles, muy femeninas, y con una clara inspiración años 20 que no pudo gustarme más. 

Una de las cosas que más me me sorprendió fue la incorporación de joyas en cuellos, broches y cinturones que le daban un aire vintage a cada una de las prendas. "Son tendencias que están en la calle  y que hemos querido traducir al mundo novia porque nos resulta muy atractivo", comentaba la diseñadora. Tan atractivo que no pude evitar ponerme uno, minutos después de que me animaran a probarme uno de los vestidos de la nueva colección. Decidí guiarme por el criterio de las expertas, y cuál fue mi sorpresa cuando me trajeron un palabra de honor...¡y me gustó! : "A veces las novias tenéis ideas preconcebidas negativas sobre un tejido, un volumen o un escote, y por experiencia se que casi siempre os acabáis casando con aquello que no queríais ni ver", me dijo entre risas Merche.  

Y como todavía no se si terminaré tragándome mi propia declaración de "No quiero palabra de honor" o si me decantaré por algún modelo que ni se me pasaba por la cabeza, me quedo con la gran experiencia que viví (y espero repetir pronto) con la gente de Jesús Peiró, y con la frase de su diseñadora: "Cuando llegue tu vestido, lo reconocerás". 

Foto Miguel Castillon

Pd: Gracias a Miguel Castillón por sus fantásticas fotos! :) 



Sigue el blog Hasta que la boda nos separe en Facebook

Autora María Aguirre

Fui novia en apuros en busca de la boda perfecta. Ahora te acompaño desde la barrera hablando de novias, vestidos, anillos y algún que otro quebradero de cabeza.

María Aguirre
+info
Autora María Aguirre

Fui novia en apuros en busca de la boda perfecta. Ahora te acompaño desde la barrera hablando de novias, vestidos, anillos y algún que otro quebradero de cabeza.

María Aguirre

Fui novia en apuros en busca de la boda perfecta. Superada la prueba, volvería a decir "sí" un millón de veces más. ¿Tu también te casas o tienes boda a la vista? Acompáñame en este espacio sobre ceremonias, vestidos, anillos, banquetes y algún que otro quebradero de cabeza. Escríbeme a bloghastaquelabodanossepare@gmail.com