El embajador de Siria, la última polémica antes de la boda de Guillermo de Inglaterra y Kate Middleton

  • La cuenta atrás de la boda real que unirá al Príncipe Guillermo de Inglaterra con su prometida, Kate Middleton, arranca con la polémica por la presencia entre los invitados del embajador de Siria en Reino Unido.

Pocas horas después de haber sido convocado por el Gobierno de David Cameron para comunicarle el rechazo británico al uso "inaceptable" de la violencia de las autoridades de su país para reprimir las protestas, el Foreign Office ha confirmado la asistencia del embajador.

Tanto el Ministerio de Asuntos Exteriores como Saint Jame's Palace han confirmado la invitación y asistencia de Sami Khiyami a la ceremonia que se celebra este viernes 29 de abril en la Abadía de Westminster.

Según explicó un portavoz de Palacio, el motivo que llevó a incluirlo en la lista de 1.900 asistentes respondió a la tradición de contar con representantes de países con los que Reino Unido mantiene relaciones diplomáticas.

Sin embargo, el asesoramiento en la materia corresponde a la Foreign Office, de modo que Saint Jame's Park subraya que no es su competencia determinar de cuáles se trata.

En cualquier caso, la presencia del embajador sirio no es la única que ha provocado controversia debido a la situación de sus países, ya que también se ha cuestionado la de mandatarios de otros en los que se han producido episodios similares al de Siria, tales como el Rey de Suazilandia o el Príncipe de Bahréin.

En total, son medio centenar los jefes de Estado invitados a la ceremonia, que se corresponden a monarcas foráneos y dirigentes de los países de la Commonwealth, mientras que, por parte del Gobierno británico, el Parlamento y los cuerpos diplomáticos, la cifra se eleva a 200. La representación española correrá a cargo de la Reina Doña Sofía y de los Príncipes de Asturias, Don Felipe y Doña Letizia.

PREPARATIVOS ULTIMADOS

En cualquier caso, a una jornada de la boda real, que se anunció el pasado noviembre, los preparativos están ultimados, en el que tomarán parte los responsables de conducir la ceremonia y los medios de comunicación responsables de garantizar una señal que se prevé llegue a una audiencia de unos 2.000 millones en todo el planeta.