Camila Alves, novia del actor Mathhew McConaughey con el que tiene dos hijos, visitó Madrid con motivo del Masters 1.000 de tenis, y habló largo y tendido con 'Hoy Corazón'. Rozando la treintena y con un físico espectacular, la modelo asegura que, por el momento, no hay planes de boda ni de tener más hijos.

Hoy Corazón: Está usted feliz en España según nos cuentan...
Camila Alves: Me encanta; las personas, la comida, los vinos, todos el mundo es muy alegre, la cocina ¡y el jamón! (ríe).
H.C.: ¿Cómo es su día a día?
C.A.: ¿Cuando no estoy trabajando? Es que no hay ni un día en que no trabaje... (ríe). Me levanto temprano con los niños, desayunamos juntos y estoy todo el día con ellos. Jugamos, cocinamos... A Levy (el mayor) le estoy enseñando a ayudar en la cocina.
H.C.: Matthew y usted pasan mucho tiempo fuera de casa...
C.A.: Sí. Yo tengo la suerte de tener un despacho en casa, donde trabajo en la empresa de bolsos que tengo con mi madre, pero aun así me muevo mucho. Cuando salimos un periodo de tiempo largo, siempre nos los llevamos.
H.C.: Y estos días, por ejemplo, ¿con quién están?
C.A.: Con Matthew. Y si él tiene trabajo, con mi madre o con mi suegra... Están muy bien atendidos. Los llamo mucho por teléfono porque los echo de menos.
H.C.: Usted es brasileña. ¿Su familia vive en Los Ángeles?
C.A.: Solo mi madre. Vive en casa con nosotros y es una suerte: me ayuda muchísimo.
H.C.: ¿Y consigue aislarse en casa alguna vez?
C.A.: Lo intento... Me relaja hacer ramos de flores. Voy muy temprano al invernadero, compro grandes cantidades al por mayor y las despliego todas para componer ramos que reparto por todas las estancias. ¡Quedan preciosos!
H.C.: ¿También consigue tiempo para pasarlo con Matthew?
C.A.: Por supuesto. ¡Es fundamental! Tan importante es cuidar a los niños como la pareja.
H.C.: Se caracterizan ustedes por llevar una vida muy sana.
C.A.: Sí, pero no te creas que somos los típicos estrictos que no permitimos a nuestros hijos comer ciertas cosas. Los niños comen chocolate, patatas fritas, palomitas en el cine, chucherías en los cumpleaños... En pocas cantidades no es malo. Lo importante es el equilibrio. En cualquier caso, también influye lo que ven en casa. Matthew y yo llevamos una rutina saludable y ellos lo asumen como un hábito de vida natural.
H.C.: Su marido no para de hacer ejercicio. ¿También le imitan?
C.A.: El mayor a veces se tira al suelo y lo intenta, aunque sin demasiado éxito... (ríe). Pero fíjate si es importante lo que ven que el otro día, estaba Levy pintando y haciendo sus cosas y le llamé para algo. Levantó la mirada y me soltó: «Espera un momento, mamá, por favor, que estoy trabajando». ¡Y es que yo se lo digo montones de veces! (Ríe).
H.C.: Siempre se habla de Matthew como su marido pero no están casados. ¿Sin planes de boda?
C.A.: No, ¿para qué? Estamos muy bien así y para nosotros es exactamente lo mismo.