Una colección llena de sorpresas, nacida de multitud de influencias, pero cuyo lugar común es reivindicar que, incluso los días más oscuros y fríos del invierno, se pueden disfrutar como una fiesta, sólo por el hecho de sentirse atractiva y bien con una misma.

La nueva propuesta de Liz Claiborne es como un mosaico donde todo está permitido, y donde no debemos someternos a ninguna tiránica tendencia.

En punto encontramos un renovado “sailor chic” ( ¿por qué no disfrutar en invierno del mar?) o cuadros intarsia, reflejo de un imperecedero estilo inglés; también, calidísimas chaquetas de grandes cuellos y puntos mezclados, o dibujos con cenefas y ochos puestos al día, con un claro “guiño” a nuestra niñez...

Las prendas, muy femeninas, con frecuencia presentan pecheras trabajadas en detalle, para dejar luego el cuerpo en libertad.

También existen opciones “mujer formal”: las encontramos en favorecedoras camisas, pero sin renunciar nunca, con sus pequeños detalles -jaretas, botonaduras...- a un punto de imprescindible originalidad.
 
Y entre la colección, prendas auténticamente “revelación”: chaquetas de brillante charol, gabardinas cortas con tapetas en el pecho, y vivos a contraste de color, con las que podrías muy bien imaginarte a Jackie Kennedy., o chaquetas y faldas en cuero acolchado, que combinan la audacia de la materia con la elegancia de su confección.