Se acaba de estrenar el programa “Las Joyas de la Corona” protagonizado por la simpática y siempre genuina Carmen Lomana. La reina del glamour va a enseñar, junto con otros profesionales del saber estar, a comportarse a unos chicos y chicas de barrio que, óbviamente, se parecen más a Belén Esteban que a Grace Kelly.

Hasta ahí, bien. Programa entretenido y para pasar un buen rato de jueves. Mi estupor comenzó cuando, tras una hora de programa, una de las profesoras sacó varias fotografías de personajes importantes y para mi horror, la campeona de las ignorantes y la vergüenza de este país fue Lucía, concursante peliteñida con extensiones y piercings.

Lucía me horrorizó hasta la indignación porque Lucía es estudiante de cuarto curso de derecho y no sabía quién era Baltasar Garzón,el ministro Rubalcaba o Mª Dolores de Cospedal y tampoco sabía de qué pais era presidente Hugo Chávez o qué cargo ostentaba Esperanza Aguirre… “es la presidenta del Madrid"… dijo ella y se quedó tan ancha.

Señoras y Señores: En cualquier país europeo no se podría concebir una persona que a un año de convertirse en abogado no conoce al juez más famoso del país o no reconoce a los cargos públicos principales del Estado. Algo muy malo está ocurriendo en nuestras aulas. Desde preescolar hasta la universidad.

Algo realmente muy erróneo estamos haciendo en nuestro sistema educativo para que alguien como la tal Lucía exista en este país. Y me temo que no debe ser la única. Señoras y Señores, gente como Lucía es la generación de profesionales que nos espera en el futuro. Que Dios nos coja confesados…

Por otro lado, otra concursante comentó que le costaba mucho hablar de usted a los profesores del programa porque nunca lo había hecho en su vida con nadie. Ni con sus abuelos, ni con los profesores de su escuela ni con personas mayores. Sigo insistiendo, algo muy malo está pasando en nuestros colegios y en nuestras casas, porque la educación también es responsabilidad de los padres.

Sólo espero que los padres de esa chica se hayan avergonzado lo suficiente, porque es lo que se merecen. La humildad de clase no es excusa para formar a hijos sin modales. Nunca nos debemos olvidar que la educación de casa es gratis Y luego queremos ser equivalentes a la Europa civilizada.

La telebasura nos ha convertido en una panda de impresentables sin amor propio por la superación. Esta es la lección que nos está dando Belén Esteban y todas las chonis de los programas basura, la del chabacanismo y la de la ignorancia que han puesto de moda. A más garrulo, mejor. Qué vergüenza.