Si el dolor, el cansancio o una enfermedad imprevista han dejado nuestro rostro enrojecido o embotado podremos resolverlo en menos de 24 horas con una serie de remedios caseros muy eficaces.

Las preocupaciones hacen mella en la piel porque cuerpo, mente y espíritu están unidos y unos nutren a los otros. Por tanto, por esta pena repartida, trataremos de darle al cuerpo la mejor caricia, para así predisponer al espíritu de buenos pensamientos.

Para madurar y curar cualquier dolor físico o emocional es imprescindible el tiempo, así como la calidad y dignidad que le demos.

El dolor deshidrata y en las horas de la sed nada mejor que el agua que contienen algunas hortalizas. El pepino se come inmaduro, porque es en ese momento donde se junta más agua en su interior y tiene capacidad de aportar más nutrientes, por lo que tendremos que elegir uno cuanto más verde, mejor. Esta hortaliza de origen asiático contiene vitamina A, esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas y los huesos; así como también vitamina E, que interviene en la estabilidad de las células sanguíneas y en la fertilidad; y vitamina C, que aporta una acción antioxidante, e interviene en la formación de colágeno, favorece la absorción del hierro y aumenta la resistencia frente las infecciones.

Enjuaga tus ojos y redime a tus parpados de la inflamación con la ayuda de las propiedades derivadas del pepino. En su composición está presente una pequeña proporción de beta-sitosterol; un compuesto con actividad anti inflamatoria que participa en la respuesta del sistema inmunológico.

La mascarilla casera será la siguiente:
 
Para piel de seca a normal: Bate el jugo o la pulpa de un pepino con la clara de un huevo. Embebe un paño de algodón con esa mezcla y aplícala sobre el rostro a modo de compresa durante 20 minutos.
 
Para piel mixta:
Mezclar medio pocillo de yogur natural con azúcar y un pedacito de pepino macerado. Aplica, deja actuar 10 minutos y luego enjuaga.

Además, como decía anteriormente, cuerpo,espíritu y mente están interrelacionados, por lo que tendremos que ayudar a nuestra piel con buenos pensamientos.

¿Y cuáles mejor que los que podamos experimentar a través de la pantalla? Con ellos, podremos conseguir conseguir la auto superación de los amores contrariados y/o la auto realización al animarnos a ejecutar lo que realmente deseamos hacer.

Una opción que os recomiendo es "Shop Girl" (o la chica del mostrador), una gratificante comedia romántica, muy bien realizada y con excelentes criticas. El filme está basado en una novela bestseller de Steve Martin y dirigida por Anand Tucker.

Recomendable también "Claire"la historia de una vendedora de guantes de un prestigioso shopping, con anhelos frustrados de ser pintora, que tiene una aburrida y contrariada relación con un “amigo novio” (Jason Schwartzman), un discreto músico. Se siente vacía y sola. Su vida, por fortuna, dará un vuelco al conocer a un hombre divorciado, solo, rico y sin ninguna pretensión, un cliente de la tienda, de quien se enamorará. Los tres compartiendo soledades, arrastrando sus incapacidades, los tres adentrándose en la búsqueda de sí mismos y de el lugar que quieren ocupar.

Mientras ve cualquiera de las dos películas, corte rebanadas de pepino fresco y colóquelas alternándolas sobre sus ojos. Le prometo que empezará a asimilar el dolor, sobrevolarlo lentamente para más adelante poder soltarlo.

Como último consejo, es imprescindible dejar una ventana abierta aunque sea invierno. No tendrá frío porque el viento, que es la unión entre el origen y el destino, quizás casi sin querer le regale una brisa que todo lo barra o un perceptible y aliviador viento libertario.

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