El higienismo

  • No sé si debería escribir esto o me va a crear mala fama. Pero me había propuesto dar mis opiniones sinceras. El caso es que se llama “higienismo” a la obsesión por la limpieza y yo desde luego, no la tengo

Tengo que reconocer que limpio lo menos posible, solamente cuando ya se ve sucio. Sé que hay otras personas que se pasan la vida limpiando el polvo y barriendo toda la casa y me pregunto si se dan cuenta de la cantidad de horas que pierden, porque no hay cosa menos práctica que limpiar la casa.

Es tiempo que quitan a su familia y a su ocio.

Luego está el tema de la ducha diaria. Yo, lo siento, pero pienso que si has hecho ejercicio y sudado está muy bien, pero no entiendo la gente que sale del aire acondicionado de la oficina y va corriendo a ducharse y además echan toda la ropa a lavar.

Es que me parece un desperdicio de agua en un país como el nuestro donde no sobra.

Luego la lavadora utiliza detergente que contamina los ríos. Y lo peor, para mí, es que la ropa se estropea muy rápido y dura menos. Para otras personas, es una ventaja, una excusa para ir a comprar más ropa, claro. Pero no soy la única que piensa así. Ya hay algunos médicos valientes, dermatólogos, que han dado la señal de alarma, porque por culpa del exceso de higiene se les llenan las consultas de eczemas y otros problemas de la piel.

Mis hijos, que tienen dermatitis atópica, desde luego tienen excusa médica para ducharse dos o tres veces por semana, y el pelo sólo una vez. Así que yo les he acostumbrado desde pequeños a no mancharse demasiado , ni la ropa, lo que no quiere decir que no hayan jugado en la calle, pero con cuidado.

Luego intentan recuperar el estado natural de la piel a base de cremas, pero no hay ningún producto químico que puedan imitar la perfección de la propia hidratación y defensa natural de nuestro cuerpo, por mucho que nos quieran engañar los fabricantes.

Es como todo en la vida. Es mejor el término medio. Sin embargo, no hay cosa peor vista por la gente en general que reconocer en público que no te obsesiona la limpieza.

Así que sospecho que la gran mayoría mienten sobre sus hábitos diarios, con gran beneficio para la naturaleza, y las reservas de los embalses que se lo agradecerán aunque no se atrevan nunca a reconocerlo.