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Vagina hay que decirlo más

Te preocupas por frenar las arrugas, fortalecer tu pelo o mantener la figura, pero ¿y tus genitales? Un adecuada higiene íntima podría mejorar tu vida más de lo que imaginas

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Ana López-Varela

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“Conducto muscular y membranoso de las hembras de los mamíferos que se extiende desde la vulva hasta la matriz”. Así define la RAE vagina. Una palabra que, ya sea por pudor personal o herencia cultural, no decimos lo suficiente. Y no será porque no hay términos para referirse a ella… Sin embargo, aunque no la verbalicemos, es una parte esencial del cuerpo femenino y requiere tantos cuidados o más que el resto.

La piel de la zona genital es más delicada y sensible que la mayoría y requiere unos cuidados específicos. Pese a ello, parece un tema tabú. Algo insólito si nos paramos a pensar que, en España, la frecuencia con la que una mujer experimenta problemas vaginales es 12 veces más frecuente que un resfriado. Según un estudio realizado por Vagisil en nuestro país el pasado septiembre, el 60% de las españolas ha tenido un problema vaginal en el último año pero sólo tres de cada diez hablan del tema.

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Entre las alteraciones más habituales de la salud íntima de la mujer destacan el picor vaginal, seguido de la sequedad o el fuerte olor. La higiene íntima resulta fundamental para prevenir potenciales enfermedades ginecológicas, pero no sólo es necesaria cuando sentimos molestias. Nuestra vida –sí, también la sexual– puede mejorar con algunas rutinas. Aquí tienes 10 consejos prácticos que deberías aplicar en tu día a día:

Productos con un pH adecuado. El pH de la vagina es más ácido que el del resto del cuerpo. Es una característica que busca inhibir la proliferación de gérmenes y, para mantenerla, es recomendable huir de limpiadores o geles corporales suaves pues, al ser neutros o alcalinos, pueden desequilibrarlo. Lo mejor es buscar un producto de higiene con un pH similar al de la zona vaginal. Vagisil Higiene Íntima Sensitive –sin jabones ni parabenos e hipoalergénico– es perfecto para el uso diario.

Bodegón

Frecuencia en la higiene. Lavarse durante la ducha diaria debería bastar. Vagisil pH Balance –que contiene GynoPrebiotic para reforzar las defensas naturales– es una buena opción. Otra alternativa es complementar el lavado con las toallitas. Se pueden llevar en el bolso para sentirse limpia y fresca en todo momento, especialmente durante el ciclo menstrual o en casos de flujo excesivo, sudoración, relaciones sexuales o ligera pérdida de orina.

En España, la frecuencia con la que una mujer experimenta problemas vaginales es 12 veces más frecuente que un resfriado

Con las manos limpias. Las esponjas suelen acumular gérmenes y pueden potenciar su transmisión. Es mejor utilizar las manos, cuidando de llegar a todas las zonas. La vagina se debe lavar de delante hacia atrás, nunca al contrario, pues podríamos arrastrar bacterias desde la zona anal. Después, hay que asegurarse de dejar la zona bien seca por todos los pliegues y cambiar la toalla después de cada uso.

Durante la menstruación. Durante el sangrado mensual, los ginecólogos aconsejan no dejar pasar más de seis horas sin reemplazar la compresa o el tampón. La copa menstrual –mucho más respetuosa con tu piel– es una opción cada vez más de moda que merece la pena probar.

Sin olores desagradables. Vagisil Higiene Íntima Odor Block proporciona protección durante 24 horas gracias a la tecnología Active Scent. No hay que olvidar que el mal olor podría ser un síntoma de infección la cual precisa tratamiento. Lo mejor es usar ropa interior de algodón y evitar la ropa ajustada que puede provocar irritación y exceso de humedad.

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Sin sequedad. La piel vulvovaginal es como la del resto del cuerpo. Por tanto, si ves necesario hidratar tu cara o las piernas, es probable que tu piel vaginal también lo necesite. La sequedad puede aparecer por causa hormonal o a consecuencia de la menopausia. El Gel Hidratante Vaginal Interno de Vagisil proporciona un mayor confort íntimo. Este producto contiene ácido hialurónico –que se produce de forma natural en la piel y es conocido por retener la humedad– y puede usarse como tratamiento habitual dos o tres veces en semana. La piel de la vagina, al igual que la del resto del cuerpo, también envejece, y este producto es ideal para hidratar y mantener la vitalidad de la zona íntima.

Entre las alteraciones más habituales de la salud íntima de la mujer destacan el picor vaginal, la sequedad o el fuerte olor.

Lubricar para disfrutar. El sexo nunca ha de ser algo incómodo, al menos si el dolor no es una práctica voluntaria. La salud –y la felicidad– sexual pasa por seguir una rutina de ciudado y ser proactiva. El uso de lubricantes facilita las relaciones para que la mujer disfrute de su intimidad sin límites. El Gel Lubricante Vaginal de Vagisil, con ingredientes naturales que imitan la lubricación natural de la mujer, proporciona una rápida hidratación. Además, lo hay con efecto calor, dando una cálida y nueva sensación de placer.

Controles ginecológicos habituales. Es necesario pasar por la consulta del especialista al menos una vez al año. Y consultar en caso de sequedad, picor o incomodidad.  Además, pese a lo que puedan pensar muchas mujeres, no se trata de problemas que llegan sólo con la madurez. Pueden ser consecuencia del estrés, la cafeína y el alcohol, las fluctuaciones hormonales, el control de la natalidad o el uso de antihistamínicos. Las mujeres pueden comenzar a experimentar afecciones vaginales desde su adolescencia más temprana. Y es, desde ese mismo momento, cuando deberían comenzar a cuidar su vagina.

Tras mantener relaciones. Otra de las enseñanzas que conviene transmitir, ya desde la adolescencia, es la necesidad de realizar una higiene íntima posterior a las relaciones sexuales para reducir la exposición a bacterias. También ayuda miccionar tras el acto sexual.

La ropa, mejor seca. Por último, una recomendación para las usuarias anuales de piscina y las amantes de la playa y los planes marítimos. El contacto permanente con ropa ajustada y húmeda –como bañadores o bikinis– altera el pH y deja vía libre a patógenos que pueden aderezar en vaginitis, cistitis o candidiasis.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Factory, la unidad de contenidos de marca de Vocento, con Vagisil. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.