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Si está al volante, no le escribas

Usar el móvil durante la conducción aumenta hasta cuatro veces el riesgo de accidente y es la primera causa de muerte en carretera por delante del exceso de velocidad y alcohol

Ana López-Varela

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Que utilizar el teléfono al volante es peligroso no es ninguna novedad. Así lo considera el 97% de los españoles encuestados para la última edición del Barómetro Europeo de la Conducción Responsable realizado por IPSOS. Saben que puede ser letal, aunque un 14% de ellos reconozca hacerlo habitualmente. Lo cierto es que no se equivocan: el uso del móvil durante la conducción es la primera causa de muerte en la carretera. Según datos de la Dirección General de Tráfico, en un 33% de los accidentes mortales que se produjeron en 2017, la distracción aparece como primer motivo, por delante del exceso de velocidad (29%) y consumo de alcohol (26%).

Marcar un número, responder a una llamada telefónica, leer o contestar a un mensaje de texto, hacer una foto, manipular el navegador o utilizar las redes sociales son pequeños gestos que, por fugaces que sean, suponen apartar la vista de la carretera durante un momento. Un periodo indefinido de tiempo en el que el vehículo circula sin supervisión. Eso que nos parece un breve instante basta para acabar chocando con otro vehículo, desviándonos de la vía, no viendo a un peatón… La mala noticia es que son hábitos para nada anecdóticos. El proyecto europeo ESRA, que analiza las actitudes de los usuarios de la carretera en 38 países, indica que durante el último año un 35% de los conductores españoles prescindieron del sistema de manos libres para mantener conversaciones telefónicas, infringiendo la norma. Es más, un 36% reconoce que leyeron mensajes de texto y el 26% que los enviaron.

Tras un minuto y medio de hablar por el móvil, incluso haciéndolo con manos libres, el conductor no percibe el 40% de las señales

Y si bien es cierto que llevar un smartphone en el coche aporta seguridad y protección en caso de avería o cualquier otro tipo de incidencia, también lo es que usarlo mientras se conduce genera un elevado riesgo de distracción. De hecho, conforme al citado estudio de la DGT, aumenta hasta cuatro veces el riesgo de accidente. Tras un minuto y medio de hablar por el móvil –incluso haciéndolo con manos libres– el conductor no percibe el 40% de las señales, su velocidad media baja un 12%, el ritmo cardíaco se acelera bruscamente durante la llamada y se tarda más en reaccionar.

Sabiendo eso, ¿es tan importante que lea tu mensaje ahora? Dos no chatean si uno no quiere y, en este caso, hacerlo mientras uno de los interlocutores está al volante es una temeridad compartida. Por eso es importante tratar de evitar esas situaciones con el fin de proteger a los que más queremos. Porque siendo el conductor el responsable principal del uso del móvil al volante, ¿qué papel tiene quién le escribe? Antes de tratar de contactar con alguien que puede estar en la carretera, hay que reflexionar sobre ello. Nada es tan urgente como para jugarse su vida y la de los demás conductores o peatones, tal y como recuerda la web Por un uso Love de la Tecnología. Una iniciativa con la que Orange busca concienciar a niños, jóvenes y adultos sobre la necesidad de un uso seguro y responsable de las nuevas tecnologías y los riesgos que conlleva una utilización inadecuada de las mismas.

Manipular el móvil al volante supone una multa de 200€ y la retirada de tres puntos del carnet, aunque si provoca un accidente con lesiones o muertes pasa a la vía penal

Y es que parece que es un riesgo desconocido o al que, sorprendentemente, no se le da la importancia necesaria. Para tratar de concienciarnos de lo contrario, actualmente, la Ley de Seguridad Vial considera infracción grave “conducir utilizando manualmente aparatos de telefonía móvil, navegadores o cualquier otro sistema de comunicación, así como conducir utilizando cascos, auriculares o cualquier otro dispositivo que disminuya la atención obligatoria permanente a la conducción”. Manipular el teléfono móvil al volante supone una multa de 200 euros y la retirada de tres puntos del carnet de conducir –aunque si provoca un accidente con lesiones o muertes pasa a la vía penal–. Una sanción que la DGT ya ha anunciado que se endurecerá en la próxima reforma de la Ley de Tráfico.

Además, en caso de accidente, la Policía ya puede acceder –previa autorización judicial– a los móviles de los conductores involucrados con el fin de esclarecer lo ocurrido. Ante la sospecha de que el automovilista pudiera haberse distraído con su móvil –según la circular 2/2019 emitida recientemente por la Fiscalía General del Estado– se podrán solicitar datos que permitan rastrear e identificar el origen y el destino de una comunicación, determinar la fecha, hora y duración de la misma e identificar el tipo de comunicación y la localización del dispositivo con el que se ha hecho.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Factory, la unidad de contenidos de marca de Vocento, con Love Orange. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.

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