Bioestimuladores de colágeno: el aliado para que la piel luzca mejor a cualquier edad
La doctora Sarah Zapico, Dermatóloga y especialista en Medicina Estética y Regenerativa, relata los beneficios que aporta la bioestimulación de colágeno, una técnica ya consolidada que ayuda a cuidar nuestra piel
La doctora Sarah Zapico lo tiene claro: “La bioestimulación de colágeno ayuda a que nuestra piel luzca mejor”. Esta dermatóloga de origen brasileño, pero afincada en Madrid, presta sus servicios en la clínica De Felipe, situada en las inmediaciones del Parque del Retiro de la capital. Y, aparte de Dermatóloga, es también especialista en Medicina Estética y Regenerativa, y lleva años enfocada en mejorar la salud y apariencia de nuestra piel, con independencia de la edad.
Zapico defiende las bondades de los tratamientos de bioestimulación de colágeno, la proteína de la piel responsable de su elasticidad y buen aspecto, pero también avisa que “todos debemos aceptar el proceso de envejecimiento”. En esta entrevista, realizada en su centro de trabajo, nos desgrana todos los secretos del tratamiento de bioestimulación y nos ofrece consejos para poder mantener nuestra piel en la mejor forma posible: “Las celebraciones de fin de año nos hacen dormir menos horas y excedernos en el consumo de alimentos y alcohol, lo que tiene un reflejo directo en la piel”.
La doctora y la clínica cuentan con el respaldo de Galderma, laboratorio de referencia en dermatología avanzada, que desarrolla soluciones innovadoras para el cuidado de la piel y acumula más de 40 años de experiencia en salud y bienestar dermatológico.
Para empezar a situarnos, ¿podría concretarnos algunos cuidados básicos que todos deberíamos darle a nuestra piel?
La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano. Y deberíamos aplicar unos cuidados básicos que sirven para mantenerla sana y bonita durante toda la vida. Empezaríamos con una limpieza suave pero eficaz, una hidratación adecuada, adaptada a cada tipo de piel, y protección solar, que es fundamental durante todo el año, incluso en ambientes cerrados y en días fríos y nublados.
A partir de ahí, los cuidados se pueden reforzar agregando productos de acuerdo a las necesidades de cada paciente, como, por ejemplo, antioxidantes tópicos por el día y despigmentantes.
¿Por qué la piel necesita atención especial al final del año?
Con la llegada del invierno, hay que aplicar cuidados añadidos. Por estas fechas, la piel está sometida a muchos agentes agresores, como el viento y el frío. Pero también tenemos las celebraciones de fin de año, que nos hacen dormir menos horas y excedernos en el consumo de alimentos y alcohol, lo que tiene un reflejo directo en la piel, volviéndola más sensible, vulnerable y fina, en palabras de la doctora.
Cabe recordar que un estilo de vida saludable es fundamental para la salud cutánea, desde dormir las horas adecuadas y gestionar bien el estrés hasta evitar hábitos tóxicos como el consumo de tabaco y alcohol. Realizar ejercicio físico e hidratarse bien también nos ayudará a mantener el cuerpo en equilibrio, mostrando un reflejo positivo en la salud de la piel.
¿Qué es la bioestimulación y qué beneficios aporta?
La bioestimulación es una técnica médico-estética, consagrada desde hace más de dos décadas, que busca estimular la producción de colágeno de forma natural en nuestra piel. El colágeno es una proteína muy importante para la estructura, la firmeza y la elasticidad de la piel. El objetivo es lograr una mejoría de la calidad global de la piel, reforzando su firmeza, hidratación y tono en un proceso natural, progresivo y duradero.
Este nuevo tratamiento de cuidado dermatológico, ¿puede entonces ayudar a regenerar el colágeno?
Sí, de hecho, la biostimulación está diseñada para estimular la producción de colágeno de nuestra piel. Y el proceso, como comentábamos, ayudará a conseguir una mejor definición del óvalo facial y prevenir signos de la edad como la flacidez.
¿Las sesiones de bioestimulación requieren algún tipo de preparación previa?
No, generalmente no es necesaria ninguna preparación previa. Recomendamos, eso sí, que los pacientes lleguen a consulta con la piel limpia, para que los profesionales puedan evaluar y recomendar los cuidados y tratamientos más adecuados a cada persona.
Las personas de piel muy clara u oscura, ¿deben tomar medidas específicas?
No, la bioestimulación está adaptada a todos los fototipos de piel, desde los tonos más claros hasta los más oscuros. Lo más importante es que cada profesional pueda, de acuerdo a la edad, el grado de flacidez, la zona afectada y el estado general de la piel, definir un protocolo específico, ajustando tanto las cantidades de producto como el número de sesiones para poder obtener los mejores resultados.
¿La bioestimulación sirve también, por ejemplo, para el acné adolescente y el melasma común en las embarazadas?
Este tratamiento no está indicado para curar afecciones de la piel, como el acné, el melasma u otras patologías. Pero, como ayuda a regenerar el colágeno y a mantener la piel saludable y en forma, si que puede aportar beneficios colaterales.
Ante una afección, nosotros recomendamos acudir a un dermatólogo de confianza, que podrá pautarnos el mejor tratamiento para cada patología.
¿A qué edad comienza a disminuir el colágeno y por qué es relevante saberlo?
A partir de 25 años, empezamos a perder colágeno. Se estima que a un ritmo de un 1% anual, acelerándose la pérdida en las edades más avanzadas. Esto se traduce en una piel cada vez más fina y apagada, con mayor tendencia a mostrar arrugas y líneas de expresión más marcadas.
Por eso es importante empezar a prevenir cuanto antes, ya que el colágeno ayuda a ralentizar el envejecimiento.
Las personas de edad avanzada, ¿pueden someterse a un tratamiento de bioestimulación?
Los tratamientos de bioestimulación pueden acompañarnos en todas las fases de la vida. Y pueden tener un papel muy importante para las mujeres, especialmente para combatir la menopausia y sus efectos. Se observa un rápido descenso del colágeno cutáneo tras la menopausia, con casi un tercio perdido en los primeros 5 años y un descenso del 2,1% anual durante los 15 años posteriores a la menopausia. Se ha demostrado claramente que, en lugar de estar relacionada con la edad cronológica, la pérdida de colágeno está relacionada con la edad posmenopáusica. Y esto tiene un impacto muy fuerte, tanto en la cara como en el cuerpo.
El bienestar personal depende en parte de nuestra imagen. En este sentido, ¿cree que el tratamiento de bioestimulación de colágeno puede ayudar también a mejorar la autoestima?
La imagen es vital, y la bioestimulación puede ayudar a que nos sintamos mejor. Cuando nos gusta lo que vemos en el espejo, obtenemos bienestar y una autoestima renovada que nos aporta confianza y nos ayuda a seguir adelante. Pero también es importante la aceptación del envejecimiento.
Es un proceso inevitable, y considero que deberíamos estar agradecidos de poder disfrutarlo; no todo el mundo tiene esa suerte. Tras la aceptación personal, el tratamiento puede ayudar, aunque tampoco frena el paso del tiempo ni puede hacer que la piel luzca como si se tuvieran 30 años.
Los médicos, estéticos y dermatólogos pueden acompañar a sus pacientes en cada fase de su vida y, con sus tratamientos y cuidados, hacer que, de forma natural y respetando la esencia y los rasgos, se pueda destacar y potenciar lo más bello de cada uno, lo que hace a cada ser humano singular.