Por qué amamos y por qué detestamos a Lana del Rey

  • La cantante Lana del Rey ha ido escalando poco a poco puestos entre las celebrities más populares tanto por admiración como por odio, ¿qué tiene la norteamericana que despierta tantas pasiones?

¿POR QUÉ LA DETESTAMOS?, Irene Bonilla

1. Porque es capaz de describir su voz como la de una Nancy Sinatra transmutada en gangster de barriada, cuando no llega ni a Shakira de Park Avenue.

2. Porque su actuación en Saturday Night Live, el programa de referencia de la televisión norteamericana, fue la peor que se ha visto en sus 38 años de historia. 

3. Porque su disco de debut es "más aburrido que masticar chicles de nicotina en el canódromo, un día que no hay carrera". La cita es de uno de los miles blogs/revistas/redes que no han podido escapar a dejar su opinión sobre el fenómeno, alimentando el marketing viral. 

4. Porque Lizzy Grant se apellida Del Rey por una supuesta filia hacia los modelos antiguos de Ford y se llama Lana por la 'femme fatale' de 'El cartero siempre llama dos veces', dos exponentes del retro chic. Pero en sus entrevistas la devoción por el pasado termina en la primera época dorada de Britney Spears.

5. Porque su disco ha sido pagado y publicitado por el señor Grant, su padre, y un nutrido equipo de agentes. Ese tipo de gente responsable de meter en nuestro cerebro que deseamos cosas que no nos gustan. Cosas como la Cherry Coke.

6. Porque los fenómenos virales son tan intensos como breves. Es una regla no escrita respetada por la comunidad de internautas y por el espacio-tiempo, desde 'Amo a Laura' a Wendy Sulca. Y este ciberboom ya está durando demasiado.

7. Porque se está convirtiendo en un icono. Y los iconos que basan su atractivo en la cirugía estética son un cáncer estético y social.

8. Porque, por su culpa, hasta nuestro vecino del quinto ha incorporado a sus conversaciones cotidianas el término 'hipster', anglicismo otrora usado para describir intereses alejados de las corrientes culturales predominantes y hoy sinónimo de engreimiento. 

9. Porque los productos de la industria musical suelen tener una buena materia prima. Basta con escuchar un acústico de Beyoncé o una intro de Lady Gaga. Pero aquí la postmodernidad ha ido más allá, adornando con lazos y bases de hip hop la mediocridad.


¿POR QUÉ LA AMAMOS?, Jesús Beltrán 

1. Porque detrás de los fenómenos nacidos en las redes sociales suele haber una buena historia real. Lana del Rey era la rarita de la clase, prefería leer y escribir en los recreos, autodidacta, y, probablemente, siempre vestía de negro. Hoy es amateur, frágil en directo e insegura en las entrevistas, lo que supone una victoria contra las adiestradas amazonas que reinan el pop.

2. Porque tener un buen nombre es importante. David Robert Jones creó a David Bowie y Stefani Germanotta a Lady Gaga. ¿Por qué Lizzy Grant no puede inventarse a Lana del Rey? Su referencia a iconos chic es solo la punta del iceberg de algo 100% americano. Lana del Rey es Lolita, Jackie Kennedy, Dita Von Teese y Courtney Love. Tiene algo de 'white trash': es Ivana Trump, cirugía estética y juguete roto; pin-up, princesita e intensa emo todo a la vez. A Warhol le encantaría. 

3. Porque ella misma hizo su videoclip 'Video games' y es una de las cosas más bonitas que hemos visto en una pantalla. Melancólico como una cinta doméstica perdida durante años, con la imagen marcada por el grano y esa desarmante nostalgia infantil por un estilo de vida inalcanzable.

4. Porque mola. Es una 'it girl' de manual y pertenece a esa pequeña aristocracia de músicos que disponen de coartada para ser citados tanto en los desfiles de moda y los suplementos de tendencias. Ha sido la musa de firmas como Mulberry y hasta los desfiles de Dior se han rendido a 'Video games'. En la Red ha inspirado desde fan art a diseño de uñas. No la odies solo por molar.

5. Porque tiene gusto musical. Además de la timidez neo-grunge, ha recuperado a Björk y P. J. Harvey y, sobre todo, la languidez, oscura, sensual y extraña, de Portishead. No es de las que llaman a David Guetta para una remezcla ni la verás enseñando cacha en desatadas coreografías.

6. Porque ha sido un fenómeno viral. Nacido en internet y explotado a partir del boca-oreja digital. Lana es de todos: nosotros la subimos al pódium y la podemos bajar de él. Y tan solo tiene 26 años (¿acaso es eso lo que fastidia a sus detractores?). Dejémosla crecer. Y ya le pediremos explicaciones en el próximo disco.