La vida secreta de Arnold Schwarzenegger

Arnold Schwarzenegger y las confesiones de su autobiografía, 'Desafío total' Arnold Schwarzenegger muestra aspectos muy íntimos de su vida privada y familiar en la autobiografía que acaba de salir ...

Rey del culturismo, estrella de Hollywood y gobernador de California, Arnold Schwarzenegger ha tenido tres vidas en una sola. Eso sin contar su vida secreta. Esa que ni si quiera su mujer, Maria Shriver, conocía hasta hace un año y medio. Ahora, confiesa en una polémica autobiografía cómo ocultó a su familia que había tenido un hijo con su empleada doméstica.

Maria Shriver conoce bien las reglas del juego político. No en vano, pertenece a un clan de ‘pedigrí’. Sobrina de Kennedy -su madre, Eunice, era la hermana de JFK- sabía cómo gestionar una crisis matrimonial sin poner en entredicho la carrera política de su marido.

Por eso, Maria supo esperar. Concretamente, hasta el día después de que Schwarzenegger dejó de ser gobernador de California. Era el 4 de enero de 2011. Maria había citado a su marido en la consulta de su psicólogo. Los problemas en su matrimonio venían de lejos y llevaban un tiempo asistiendo a terapia. Nada más empezar la sesión, la terapeuta se giró hacia él y disparó: "Maria quería venir para preguntarte si eres el padre del hijo de vuestra ama de llaves, Mildred". "Es verdad", le contestó él fríamente delante de la propia Shriver, su mujer durante 26 años.

Entonces, se enredó en "excusas pobres" como el miedo que tenía a la reacción de la familia Kennedy y su patológica compulsión por el secretismo. Así lo cuenta el propio Schwarzenegger en la autobiografía 'Desafío total: la increíble historia de mi vida', que acaba de publicarse en España. No era la primera vez que Maria se lo había preguntado, pero él siempre lo había negado.

"En vez de hacer lo correcto, prefería poner la verdad en un compartimento de mi cabeza y cerrarlo con llave para no tener que enfrentarme a ello", explicó Schwarzenegger hace unos días al programa de televisión 60 minutes. Todo empezó en el verano de 1996 en su mansión de Pacific Palisades.

"Maria y los niños estaban de vacaciones y yo estaba en la ciudad, rodando Batman y Robin. Mildred era parte de nuestro servicio doméstico desde hacía cinco años y, de repente, nos quedamos solos", escribe el actor sobre su infidelidad sin dar más detalles. Nueve meses después de aquella aventura, nació Joseph.

Tanto Maria -que también acababa de dar a luz al cuarto hijo de la pareja, Christopher- como el propio Schwarzenegger fueron al bautizo y se sacaron la pertinente foto con el recién nacido y su madre. La coincidencia de fechas no levantó sus sospechas. Mildred Baena estaba casada y aunque se separó cuatro meses después, Schwarzenegger jamás pensó que el bebé pudiera ser suyo.

Mildred nunca le había pedido nada. Ni si quiera le había sugerido la posibilidad de que el niño fuera suyo. Al principio, porque tampoco ella tenía esa certeza. Pero el actor llegó a sus propias conclusiones cuando Joseph cumplió ocho años y el parecido era tan obvio que "había pocas dudas de que fuera mi hijo". Aún así, Schwarzenegger nunca habló con Baena del tema, pero cuando por fin se rindió a la evidencia empezó a darle dinero para criar a Joseph.

También decidió que lo más sensato era que Mildred mantuviera su trabajo para poder "controlar la situación". Pero Maria tenía sus propias sospechas. Por eso, después de preguntárselo a su marido y que este lo negara, decidió enfrentarse a Mildred. Ella sí lo reconoció. Cuando Mildred confesó, las dos lloraron y se consolaron mutuamente.

Una vida oculta

Las mentiras y el secretismo siempre han sido la estrategia de Schwarzenegger para resolver los asuntos espinosos. Una anécdota resume bien su modus operandi. Cuando el actor iba a someterse a una cirugía cardiaca, decidió no decirle nada a su mujer, que estaba embarazada. Le pidió al médico que le operara a horas intempestivas y contó en casa que estaba trabajando en el extranjero.

El descabellado plan incluía estar un par de días en el hospital, volar a México y regresar a casa con un bronceado convincente. "Es el modo en el que hago las cosas y siempre ha funcionado. Pero no es lo mejor para la gente que me rodea", escribe. Tampoco le contó a su mujer que iba presentarse a gobernador de California.

Se lo comunicó pocas horas antes de hacerlo público. Pero las deslealtades no terminan ahí. Schwarzenegger confiesa en su libro que vivió un "romance muy caliente" con la actriz Brigitte Nielsen cuando ambos rodaron 'El guerrero rojo'. Corría el año 85, un año antes de su boda con Maria, pero el actor y Shriver ya compartían techo y llevaban ocho años juntos. En realidad, fue Nielsen la que desveló la aventura en unas memorias publicadas en 2011. Schwarzenegger solo venía a confirmar lo publicado. Esa es la única infidelidad, aparte del culebrón Mildred, que el actor reconoce en sus memorias.

Pero eso no quiere decir que sean las únicas. En absoluto. Así lo confesó en el programa 60 minutes cuando Lesley Stahl le preguntó si esas habían sido sus dos únicas relaciones extramatrimoniales. "No, pero eso es algo que se queda entre Maria y yo". "¿Era un problema recurrente?", insistía Stahl. "No soy perfecto", dio por toda respuesta.

Y llegó el divorcio


Pese a todo, Maria siempre había estado a su lado. Dejó atrás su carrera como presentadora para cuidar de sus cuatro hijos y para ejercer de perfecta first lady de California. Incluso cuando en 2003, en plena campaña electoral, 16 mujeres salieron para acusarle de abusos sexuales, fue ella la que salvó los trastos. Pero todo tiene un límite. Y cuatro meses después de aquella catastrófica sesión de terapia, Maria abandonó la casa conyugal y anunció su separación.

Los trámites del divorcio se iniciaron en julio de 2011. Desde entonces, ella nunca ha querido hablar del asunto. Por eso, todo el mundo se pregunta ahora qué piensa. Según fuentes de su entorno citadas por 'Daily Beast', Maria no entiende la necesidad de escribir un libro para contar su affaire. Pero la razón es obvia.

Despojado de su carrera política, Schwarzenegger quiere ahora volver a Hollywood por la puerta grande. Con dos películas por estrenar y tres más a punto de iniciar su producción, su plan marcha según lo esperado. Eso sí, nunca había estado más solo. "Arnold está solo en su mansión rodeado de fotos y ‘souvenirs’. Es como ciudadano Kane", contaba uno de sus amigos.

Pero Arnold quiere que Maria le perdone. "Maria no lo dice, pero estoy convencido de que querría que pudiéramos estar todos juntos de nuevo. Yo lo deseo", ha dicho. No es la primera vez que se habla de reconciliación. Cuando la crisis estalló, Maria le pidió que fueran a terapia de pareja. El actor acudió en una ocasión, pero no volvió. También celebraron la Navidad y su relación es civilizada por el bien de sus hijos. Pese a todo, el divorcio sigue su curso. A no ser que el actor lo impida. Ese parece ahora su desafío total.

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