Con un vestido blanco suelto, levita negra y bailarinas negras, se ha presentado Carla Bruni en Deauville, para recibir a las mujeres de los asistentes a la cumbre del G-8. 

Después de varias semanas de especulaciones sobre su embarazo, la mujer de Sarkozy ha aparecido con un look premamá, y ha comentado con el resto de invitadas su estado de buena esperanza.