La cita era en el podio del GP de Mónaco. A un lado, la prometida de Alberto de Mónaco, Charlene Wittstock. Al otro, Carlota de Mónaco, la heredera de su madre Carolina del estilo del Principado. Y en mitad de todo, una silenciosa batalla: la del estilo... Y Carlota le robó el protagonismo a Charlene Wittstock a sólo un mes de su boda.


La joven Carlota Casiraghi es una auténtica robaplanos. Le sale natural, no puede evitarlo... Y eso que el día estaba señalado para mayor lucimiento de Charlene Wittstock. Pero no había manera... 

Charlene acompañaba a Alberto de Mónaco en la entrega de trofeos en el podio. Suyo era el momento. Sin embargo, la belleza, elegancia y sencillez de Carlota de Mónaco consiguió eclipsarla desde el primer momento.

Carlota Casiraghi tomó el testigo de su madre en el podio monegasco y le dio el trofeo de ganador a Sebastian Vettel. Automáticamente todas las miradas se posaron sobre ella y ya no había vuelta atrás.

Charlene, mientras, aguardaba su momento pero ya no volvería a ser protagonista. El llamativo vestido de Carlota de Mónaco y su belleza lo hicieron por ella. 

Mientras Charlene vestía un sobrio y elegante conjunto primaveral en gris y negro, Carlota arriesgó con un vestido sin mangas de Valentino con los colores del Principado, blanco y rojo. ¿Resultado? Ganadora Carlota, Charlene deberá arriesgar más...