Mónaco se vistió de circuito de Fórmula 1 un año más y las calles del principado se llenaron de glamour y famosos dispuestos a ver una de las carreras más emocionantes del calendario. Para muchos de ellos el vencedor es lo de menos (este año ganó Vettel, seguido de Fernando Alonso), puesto que el paddock de Mónaco es suficiente para lucir palmito y presumir de estar en uno de los lugares más exclusivos del mundo.


Yates, lujo, modelos, gasolina, bikinis, famosos, accidentes, fiestas, coches de lujo, champán... Todo eso y mucho más es Mónaco. El Gran Premio de Fórmula 1 por excelencia no defraudó a nadie y no solo en la pista, sino también en el paddock.

Los famosos no dudaron en hacerse con las calles de Montecarlo y dieron lustre al GP más glamouroso del calendario. En Mónaco todo es excesivo, pero atrayente.

Un circuito único, que tiene su reflejo en las caras conocidas que no se quieren perder tal escaparate.