El alcohol vuelve a robarnos a un actor con talento. Depp se apea del cine porque Necesita cuidarse. En el centro de la controversia: su pareja, Amber Heard. Según su ex, Vanessa Paradis, no le beneficia. Según sus amigos, puede dar gracias por tenerla cerca. 

"No. Yo no tengo la necesidad física de esa droga llamada alcohol. Fue mi medicamento, mi automedicación a lo largo de los años para calmar el circo. Una vez que el circo se activa, esas fiestas en el cerebro pueden ser despiadadas". En junio de 2013 Johnny Depp apareció en la portada de 'Rolling Stone' disfrazado por enésima vez.
 
En realidad, está caracterizado como el personaje que interpreta en 'El llanero solitario', un indio estrafalario, un extravagante personaje más del actor que inmortalizó a Eduardo Manostijeras. Johnny explica que le resulta difícil relajarse. Que cuando su cerebro se calma, comienza a brotar la ansiedad. De ahí la alusión al circo.
 
En aquel momento, aseguraba haber conseguido alejarse de la botella. Parece sincero. Comprometido con la estabilidad. Sin embargo… "Soy un tonto del culo, y me envenené a mí mismo durante años. Ahora entiendo mejor las cosas", decía a la misma revista cinco años antes.
 
Hay más. "Pasé años envenenándome. Era bueno en eso. Pero al final me enfrentaba a una decisión crítica: ¿quiero seguir siendo un idiota o no? Era mejor parar. Ahora miro hacia atrás y me digo: ¿por qué? ¿Por qué hice eso?", reflexionaba Depp en 2005, también en 'Rolling Stone'.
 
Seguramente el actor se hace la misma pregunta tras su bochornosa comparecencia en la reciente gala de los Hollywood Film Awards. Depp entregaba el premio al mejor documental y más le hubiese valido estar de rodaje en Indonesia. Arrastrando las palabras, lento de movimientos y tropezando con el único mueble del escenario -"este es el micrófono más raro que he visto en mi vida"-, no dejó lugar a dudas. Estaba borracho.
el día después
 
Completamente avergonzado, el actor decidió no asistir al estreno de su última película, 'Into the woods', celebrada el 8 de diciembre en Nueva York. Algo inédito en él. Fue entonces cuando se filtró la noticia de que Depp ha decidido tomarse un receso en su carrera para tratar de atajar de una vez por todas su enfermedad.
 
En tratamiento
 
Los problemas con el alcohol de Johnny Depp son profundos, recurrentes y vienen de antiguo. Cada alcohólico, por más que muchos sean renuentes a emplear tan dolorosa pero exacta palabra, encuentra sus propias causas para caer en la adicción. En su caso, podría ser la estereotipada timidez que anida en el alma de muchos actores.
 
"Me pongo nervioso en situaciones sociales y la única manera de que pudiera sentir la normalidad era bebérmelo todo". Así lo reconocía Depp en enero de 2006, en la edición norteamericana de Woman. Tampoco le ha ayudado frecuentar amistades proclives a los vapores etílicos como las de Keith Richards, Bob Dylan, Hunther Thompson y Marlon Brando. En cualquier caso, no solo la timidez sería la causa de su adicción. También el desamor.
 
Reconocido por él mismo, se dio a la bebida tras romper con Winona Ryder -aunque fue él quien dijo basta- y con Kate Moss. Reconoció ser más maduro tras separarse de Vanessa Paradis. Todo un mérito, teniendo en cuenta que el alcohol latía de fondo como principal motivo del fin de su matrimonio.
 
La pareja rompió en junio de 2012 y tener dos hijos, Lily Rose y Jack, le ayudó a permanecer sobrio. "Había algo importante para mantenerme concentrado y era que mis hijos estuviesen bien".
 
Tras la gala de los HFA, la revista 'The National Enquirer' recogió la impresión de Vanessa Paradis en boca de un amigo: "Estaba horrorizada por su comportamiento. Verlo tambaleándose fue una pesadilla para ella. Culpa a Heard de esa crisis de la mediana edad. Está convencida de que Heard no es lo suficientemente madura ni fuerte como para hacer frente al problema".
 
El nuevo amor de Depp
 
Y aquí llegamos a una pieza clave del actual Depp. ¿Le conviene una novia 23 años más joven? No juzgaremos las impresiones de Paradis, pues quizá resulte injusto desviar la responsabilidad sobre ella. Amber Heard (28) y Johnny Depp (51) se conocieron en 2011 rodando Los diarios del ron y se prometieron en marzo de 2014. Dieron una gran fiesta en la mansión Condelet House de Los Ángeles. Junto a Marilyn Manson, Steven Tyler y Mandy Moore estaban la hermana de Heard, su padre y los hijos y la madre de Depp.
 
La diferencia de edad entre ambos les ha traído problemas. Aunque no de la clase que apunta Paradis. En agosto, el entorno del actor deslizaba en 'The National Enquirer' su preocupación por la química que había notado entre su novia y James Franco, protagonistas de Diarios de Adderall.
 
"Hay chispa entre Amber y James, y Johnny estaba celoso como un loco cuando vio fotos de ellos", decía una fuente no identificada. Superado el bache, los planes de boda, de momento, están en el aire. Según 'People', su relación "enfriando" y 'US Weekly' añade que ella está reconsiderando la boda por la "conducta errática" de su prometido. Para acallar los rumores, la pareja se dejó ver el pasado 10 de enero en una gala.
 
La raíz del asunto
 
"El problema de Johnny siempre ha sido la moderación. Una vez que empieza a beber, es como si no pudiese parar. Las cosas se pusieron mal una vez y Amber se encerró en el baño durante horas esperando a que se le pasase la borrachera", dice un amigo del actor a 'The Enquirer'.
 
De ser ciertas estas confidencias, parece claro que Heard sería una víctima. Según ha trascendido, tras el episodio de los Film Awards, tanto Amber como su familia han pedido ayuda para el actor, que ya ha empezado un tratamiento privado de desintoxicación. Pendiente de estreno tiene 'Mortdecai' -en marzo- y 'Yoga Hosers' -junio-, y un gran reto para al que debe llegar sobrio: 'Piratas del Caribe 50'. Se ha filtrado que Javier Bardem será uno de sus protagonistas. Sería inimaginable la quinta entrega de la saga sin Jack Sparrow. 

¡Síguenos en Twitter: @hoy_corazon!