Una merienda con sandwiches y tarta. Así ha celebrado Lolita Flores su 53 cumpleaños, junto a su marido, su hijo y varios amigos. Destacó la ausencia de dos mujeres de la familia por "motivos de trabajo".

Lolita cumplía 53 años el pasado 6 de mayo y nada mejor que pasar el día con la familia y los amigos más allegados, pero nada especial, "lo vivo como un día más", apuntó la cumpleañera a Europa Press.

Encantada con su edad, no ocultó en ningún momento el número de velas que soplaría y además bromeó: "Yo no me puedo quitar años, me retrataron muchísimo".

A la cita celebrada en su casa a base de "sandwiches y tarta" acudieron Cristina Tárrega y su esposa el futbolista Mami Quevedo, que regalaron un "neceser muy bonito de manicura" a la cantante y actriz porque, según apuntó la periodista: "A Lolita le encanta y es la que mejor hace la manicura".

Alba Flores y su madre Ana Villa
tampoco quisieron faltar a la merienda, al igual que Pablo Durán y el hijo pequeño de Flores que tras sus día de trabajo y colegio, respectivamente, no dudaron en asistir con paquetes -con regalos suponemos- en mano.

Las 53 velas de la tarta tuvieron unos deseos muy especiales: "Salud y trabajo", según aseguró la cumpleañera ante las cámaras.

Pero la cita madrileña tuvo grandes ausencias, la hija mayor de Lolita, Elena Furiase, y su hermana Rosario Flores no pudieron compartir el día con ella por "motivos de trabajo". Unas faltas muy importantes para la cantante, aunque "comprensibles".