María Ángeles Sandoval, Pitina, la mujer de Florentino Pérez, fue incinerada en La Almudena en la más estricta intimidad por sus familiares y amigos. Una dura jornada en la que destacaron las lágrimas de Cuchi, su hija, y la entereza de Florentino durante la capilla ardiente.

Último adiós para Pitina Sandoval, la mujer de Florentino Pérez. El presidente del Real Madrid se despidió de la que ha sido su mujer durante más de 40 años en el cementerio madrileño de La Almudena.

El Tanatorio de la M-30 fue un verdadero desfile de personalidades, famosos, familiares y amigos que quisieron despedir a Pitina. Florentino recibió las condolencias con entereza y aguardó pacientemente en el velatorio desde primera hora de la mañana.

En el otro extremo, desconsolada, la hija de ambos, 'Cuchi', no podía reprimir las lágrimas durante la incineración de su madre. María Ángeles Pérez, que se llamaba como su madre, contó con el consuelo de sus familiares y amigos.

En torno a las ocho de la tarde sus restos fueron trasladados desde el tanatorio de la M-30 hasta el cementerio de la Almudena, donde Pitina fue incinerada y enterrada finalmente en la más estricta intimidad.