Tiene cara de no haber roto un plato, pero en el fondo es más bien ‘rencorosillo’. Cuando el expaparazzi Paul McMullan se encontró al galán británico en la cuneta de una carretera desierta, con el coche estropeado, pensó que era su día. Se ofreció a llevar al actor al pueblo más cercano y le pidió que posara con él para colgar un recuerdo de su visita en el pub que regenta.

Sin embargo, cuando Hugh se encontró el domingo siguiente la foto publicada en el Mail on Sunday, junto a una explicación de su encuentro, decidió pasar a la acción:hizo una encerrona al exreportero del News of the world, uno de los periódicos sensacionalistas más importantes del Reino Unido. Armado con un micrófono oculto, fue al pub y mantuvo una interesante conversación sobre periódicos y escuchas ilegales, que luego reprodujo en la revista New Stateman. Además de confirmar lo que ya sospechaba, que él mismo fue grabado, el artículo de Grant añadió más leña al fuego al caso Weeting. Este investiga las escuchas ilegales realizadas a políticos, miembros de la familia real y famosos, realizadas por varios periódicos sensacionalistas.

 El asunto ya ha salpicado al magnate Rupert Murdock, propietario del News of the world, y al primer ministro, David Cameron, que contrató al exdirector del diario como jefe de prensa. De momento, Grant 1-paparazzi 0. Pero ¡cuidado Hugh!: estás en el punto de mira. Sobre todo, ahora que todos queremos saber si vuelves o no con la actriz Liz Hurley...