El listado no es largo: parece que las cuentas millonarias tienen el efecto no solo de hacernos algo más felices, sino también de impedir la soledad. Al menos, físicamente hablando. Sin embargo, también hay quien disfruta de su fortuna sin más compañía que la de ellos mismos. ¿Qué pasará entonces con su inmenso patrimonio cuando ya no estén?

Oprah Winfrey: ¿se quedará su nueva hermana toda su fortuna?
Además de ser una de las personas más influyentes del mundo, la periodista estadounidense Oprah Winfrey ostenta una gran fortuna, sin pareja oficial ni hijos con quien compartirla. En 2010, ganó 324 millones de dólares, lo que sumado a lo acumulado hasta la fecha como gran magnate de los medios de comunicación, hace que su cuenta corriente ascienda a alrededor de 2.700 millones de dólares.

De momento, los comparte con su madre y consigo misma, resarciéndose de una infancia poco afortunada en el sur de Estados Unidos. Hoy, tiene mansiones en medio mundo, jets privados y coches solo aptos para bolsillos opulentos. Y hay quien le asegura mucho más éxito económico en su nueva etapa: hace unas semanas anunció por segunda vez el fin de su programa, esta vez con una fecha –el próximo 25 de mayo–, momento en el que se dedicará por completo al canal de televisión que lanzó a principios de año.

Solidaria con los más desfavorecidos
La pregunta es quién heredará toda esa fortuna. Las leyes de la naturaleza dicen que, seguramente, ella sobrevivirá a su familiar más directo, su madre. Y aunque su vida privada está vedada a la mayoría, por lo poco que ha trascendido a la prensa, parece que la relación con sus demás parientes no es del todo fluida. Así las cosas, hay quien apuesta porque su herencia se convertirá en un regalo para los más desfavorecidos, ya que nunca ha hecho oídos sordos a las causas solidarias, llegando a donar 40 millones de euros para una escuela de niñas en Sudáfrica y otros 80, para distintos proyectos de cooperación.

Pero quizá esas causas no se queden con todo el pastel. A principios de este año, salió a escena una mujer que comparte ADN con la presentadora. Se trata de Patricia, una hermana de Oprah, a la que esta conoció con la friolera de 56 años. Fue la misma reina de la televisión la que dio la noticia en su programa, antes de que la prensa se le adelantara. Al parecer, su madre dio en adopción a la niña, cuando la presentadora tenía nueve años y vivía con su padre. La primera sorprendida fue Winfrey, que ni siquiera sabía de aquel embarazo de su madre. Tras unas pruebas de ADN, dio la bienvenida a la familia al nuevo miembro. Y puede que, con los años, Patricia reciba de ella algo más que muestras de afecto.

Mark Zuckerberg: 6.900 millones de dólares en el aire
Otro de los que, de momento, engrosan la lista de millonarios sin herederos es el creador de la red social Facebook, Marck Zuckerberg, que según ‘Forbes’, cuenta con una fortuna valorada en 6.900 millones de dólares. No es su único ‘encanto’: en 2010 fue nombrado persona del año por la revista ‘Time’ y, además, ostenta el honor de ser el magnate más joven del mundo.

A juzgar por sus gustos modestos, parece que la fortuna que ha amasado no disminuirá, sino todo lo contrario: vive en un apartamento alquilado que comparte con su novia, Priscilla Chan, y posee un pequeño coche con el que se desplaza de la oficina a su casa en Palo Alto (California). Y ahí acaba su lista de ‘riquezas’, exceptuando, claro está, su millonario negocio.

No parece tener ninguna afición lujosa que desafíe esta austeridad: aparte de salir a cenar de vez en cuando a un par de restaurantes de la zona, no tiene vida social. Poco amigo de las fiestas, después de las 16 horas diarias que dedica al trabajo, dice que lo único que le apetece es dormir. En cuanto a lo que pasaría si un accidente acabara con su vida mañana, puede que sus 26 años no le hayan hecho pensar en un testamento. Y entonces, sus padres y sus tres hermanas se harían con todo el botín.

Otros famosos sin descendencia: familia o mascota, esa es la cuestión
George Clooney, Jennifer Aniston o Cameron Diaz son otros de los ricos y famosos con abultadas cuentas corrientes que, de momento, tampoco tienen hijos ni pareja. En su caso, parece que los destinatarios de sus herencias están claros: los tres tienen padres y/o hermanos y guardan relaciones bienavenidas con ellos, lo que hace suponer que el dinero se quedará en manos de sus familias.

Aunque la lógica de los multimillonarios a veces no se parece a la del común de los mortales. Y si no, que se lo digan a Gail Posner, una de las vecinas más ricas de Florida, que dejó 3 millones de dólares y una mansión en Sunset Island a sus tres perros. El comprensible enfado de su hijo le llevó a declarar que su madre no estaba en plenas facultades mentales cuando realizó tal testamento.

Un premio parecido obtuvo el maltés de la magnate hotelera Leona Hemsley: el perro recibió un fondo de 12 millones de dólares a la muerte de su dueña. Quizá las mascotas de Clooney, Aniston o Diaz corran la misma suerte. O puede que a su muerte aparezcan hijos perdidos, como le ocurrió hace unas semanas a un multimillonario holandés, ya fallecido. Su hijo se enteró de que quien creía que era su padre, en realidad, no lo era, por lo que se puso a investigar sus orígenes… hasta que dio con el director de una compañía donde su madre trabajó de joven y empezó a atar cabos. Unas pruebas de ADN confirmaron que era hijo de Alfred Winkler, que había muerto sin herederos. Así pasó de dormir en la calle a tener un apartamento en el centro de Ámsterdam y una saneada cuenta corriente.