Los últimos dos años han sido muy duros para María Teresa Álvarez. Al fallecimiento de su marido, Sabino Fernández Campo, en octubre de 2009, le siguió el de su madre, en marzo de 2011. Quizá por ello, la escritora se ha volcado más que nunca que la literatura, lo que ha dado como fruto su última novela, 'La Infanta Paz de Borbón' (ed. La Esfera). Nos habló sobre el libro y sobre cómo afronta esta nueva etapa en su vida.

Hoy Corazón: ¿Por qué eligió a la Infanta Paz como protagonista de su novela?
María Teresa Álvarez: Te podría decir que porque me cae bien. Soy totalmente subjetiva a la hora de elegir a los personajes. Cuando escribí el libro sobre su madre, Isabel II, encontré un dato que me hizo acercarme a Paz: su supuesto padre, Miguel Tenorio, que fue secretario de la Reina, vivió los últimos 30 años de su vida en un ala del palacio de Nymphenburg, en Munich, donde residía la Infanta. Este sufrió una apoplegía y ella lo cuidó personalmente. Luego, leyendo, descubrí que era muy culta, que escribía maravillosamente bien –dejó un diario–, que pintaba y que tomó parte activa en los acontecimientos de la época. Se relacionó con los intelectuales más importantes y, a pesar de vivir fuera de España, siempre estuvo muy unida al país.
H.C.: ¿Y por qué ha permanecido en la sombra?
M.T.A.: Porque su comportamiento era muy normal y, degraciadamente, no llama la atención la persona que es muy culta, sino la que provoca desconcierto.
H.C.: ¿Es una novela al uso?
M.T.A.: No he novelado mucho. Utilizo voces corales anónimas para hacer la lectura más fluida. He escrito este libro con rigor y he leído muchísimo.
H.C.: ¿Sabe si la Familia Real ha leído el libro?
M.T.A.:
No lo creo. Yo no se lo he mandado todavía, pero se lo enviaré a la Reina doña Sofía. Las que sí que lo han leído son Tessa y Crista de Baviera, bisnietas de la Infanta Paz.
H.C.: ¿Hay alguna Infanta actual a la que se parezca Paz?
M.T.A.:
No, son épocas distintas. Yo conozco mejor a Paz que a las actuales, a las que conozco también. Han sido muchas horas junto a Paz.
H.C.: Le ha dedicado este libro a su madre y a Sabino...
M.T.A.:
Son dos personas muy importantes en mi vida que ya no están conmigo. El libro de Catalina de Lancaster lo terminé estando Sabino en el hospital y este, de la Infanta Paz, con mi madre ingresada.
H.C.: ¿Le ha costado mucho aprender a vivir sin Sabino?
M.T.A.:
No, porque no me casé hasta los 50 años. Soy una persona que nunca está sola y que nunca se aburre. Ahí estoy de acuerdo con la Infanta Paz, que decía que no entendía por qué las señoras que tienen tantas cosas que hacer se aburren. La conclusión es que el aburrimiento está en el interior de cada uno. Pero claro que lo echo de menos. Por ejemplo, el otro día fui a votar y lo pasé mal. Era la primera vez que lo hacía sin él. Y estas cosas pasan frecuentemente. Por otro lado, cuando voy a Asturias, estoy esperando encontrarme a mi madre. Esto nunca se te va, pero ya no duele tanto.
H.C.: ¿Qué es lo que él le enseñó y siempre tiene presente?
M.T.A.:
A pensarme las cosas mucho: una, dos y tres veces. Yo soy un poco precipitada y procuro tenerlo en cuenta.
H.C.: Ahora se está hablando mucho sobre la posible abdicación del Rey Juan Carlos. ¿Usted qué opina?
M.T.A.
: Yo creo que no debe abdicar. Hombre, si la enfermedad le imposibilita, es inevitable, pero si no, no. Además, yo no veo en absoluto mal al Rey.
H.C.: ¿El Príncipe Felipe está preparado para ser Rey?
M.T.A.:
Por supuesto, desde hace mucho tiempo. Esto no es una cuestión de no estar preparado.
H.C.: ¿El Príncipe tendrá tantos felipistas como el Rey juancarlistas?
M.T.A.:
No tengo ni idea. Yo creo que es más interesante hablar de monárquicos o no en una institución como esta, que debe tener una continuidad y que no tiene que estar marcada por quien esté al frente.
H.C.: ¿Cómo ve la figura de doña Letizia?
M.T.A.:
Creo que lo hace estupendamente bien, sobre todo teniendo en cuenta que era muy difícil adaptarse.
H.C.: ¿Sigue manteniendo relación con la Familia Real?
M.T.A.:
Por supuesto que sí. Cuando se murió mi madre, me enviaron varios telegramas y la Reina me llamó personalmente. Es una mujer maravillosa.
H.C.: Siempre ha escrito libros sobre mujeres. ¿Cuál es la razón?
M.T.A.:
Considero que hay nombres femeninos muy olvidados, que es necesario reivindicar. Y por otro lado, porque me resulta más fácil meterme en el alma femenina.